sábado, 18 de febrero de 2017

Análisis de Discografías (De lo Peor a lo Mejor) - Capitulo 13: Black Sabbath

Con motivo del semi retiro de los padres del Metal, hoy, en nuestra sección de análisis de discografía, nos metemos en la discografía de los legendarios Black Sabbath. Preparense para un viaje a traves de 20 discos, un par de Bonus Tracks y un sin fin de cambios de line up de la mano de la discografía de la banda favorita de todos los infiernos.

20°) Forbidden (1995)

Haciendole honor a su titulo, este disco debería ser prohibido en las disquerías. O que al menos lleve otro nombre que no sea el de Black Sabbath. Universalmente considerado el peor disco de la banda, aquí vemos la reunión de la exitosa line up de Iommi-Martin-Powell-Murray, pero también vemos la peor cara de Sabbath, lleno de momentos poco inspirados y cosas bochornosas como Ice T rapeando (!) en una canción y Tony Martin haciendo una pobre imitación de Zack De La Rocha. A pesar de que Iommi lo intenta con algunos riffs y solos interesante, la pobre producción hecha todo a perder y hace que nada, absolutamente nada de este disco merezca quedar en la leyenda de Sabbath.
Luego de esto, Iommi colgó la banda para armar un proyecto trunco con Glenn Hughes y Dave Holland y tras eso pasaría el momento mas deseado y esperado por el metal unido, la reunión definitiva de la formación original que incluiria 5 años de tour y un fallido nuevo album, por suerte concretado en 2013 para sacarnos el mal sabor de boca.


19°) Never Say Die! (1978)

Es muy famosa esa frase de "Solo puedes confiar en ti mismo y en los 6 primeros discos de Black Sabbath". Y sin dudas debes desconfiar de sus siguiente 2 albums. La 1er era Osbourne se fue a pique después de ese string maravilloso de discos en parte gracias a las drogas, qué empezaron a descarrilar al bueno de Ozzy y a secar el pozo mágico de riffs de Tony Iommi. "Technical Ectasy" había sido una gran decepción y tras la explosión Punk, parecía que los días de la banda estaban contados. Cuando Osbourne decidió dar el portazo, Iommi, Geezer Butler y Bill Ward decidieron seguir adelante con el cantante Dave Walker, ex hombre de Savoy Brown y Fleetwood Mac. en la voz (previo rechazo de David Coverdale)
El nuevo Sabbath trabaja en el próximo disco de la banda y se presentaba en televisión incluso, pero de repente Ozzy cambió de parecer y retornó al campamento para desgracia del pobre Walker. Re-escribiendo el material, las tensiones crecieron en la banda con Osbourne criticando las letras de Butler y rehusando a cantar algunas canciones.
"Never Say Die!" es sin dudas el peor disco de la era Osbourne, un disco sin ninguna inspiración, con una producción penosa y que practicamente no tiene momentos destacables y ni siquiera hay rastros de sonido Sabbath en el disco. Los oscuros y densos riffs de Iommi fueron cambiados por genericos guitarrazos de hard rock blusero y por vibras semi glam que no coincidian con los tiempos que corrían (y creo que es bueno agradecer que no sacaron un tema disco a estas alturas). A pesar de todo, el title track es un clásico y "Junior's Eyes" y "Johnny Blade" tienen su momento, pero quedan muy empequeñecidos ante el resto de la obra de los gigantes de Birmingham. Una desastrosa gira siguió al disco (con Van Halen pasando el trapo a la banda noche tras noche) y la banda terminaría despidiendo a Ozzy para renacer de las cenizas, aunque eso es otra historia para mas adelante.



18°) Technical Ecstasy (1976)

El derrape en "Never Say Die" no es casualidad, porque Sabbath empezó a caer 2 años antes con este disco.
Tras expandir un poco los horizontes con "Sabotage", Tony Iommi quedó obnibulado con "A Night At The Opera" y quería que Black Sabbath lograra pegarla así para llenar grandes salas alrededor del mundo. Por lo que se despojó del sonido Sabbath para acaparar mas al público. Pero nadie en BS es como en Queen, especialmente Ozzy no es Freddie Mercury, por lo que el resultado fue desparejo.
"Technical Ecstasy" sufre mucho cada vez que la banda se aleja de su sonido. Sus baladas son desastrosas y los momentos rockeros no suelen ser memorables ("Back Street Kids" "Rock And Roll Doctor"). Al disco lo rescata solamente cuando la banda actua naturalmente: "You Won't Change Me", una de las grandes joyas de la banda, "All Moving Parts (Stand Still)" codeando con el costado mas blusero y "Dirty Women", un toru de force de 7 minutos donde Tony Iommi muestra todo su talento como guitarrista solista.
Hubiera sido un buen disco sin las baladas y con otros intepretes, pero lo cierto es que Sabbath no funciona todo lo bien que debería sin su clásico sonido.


17°) Tyr (1990)

20 años después de su debut y 10 después de su reinvención de la mano de Ronnie James Dio, Tony Iommi se encontraba solo capitaneando el barco de Black Sabbath. En la mitad de los 80's, nuestro bigotado heroe la pasó mal pero a partir de 1987, logró remontar a Black Sabbath del infierno gracias a los muy buenos "The Eternal Idol" y "Headless Cross", con sorprendete suceso comercial. Para la nueva década, Tony por fin lograba retener a la mayoría de la banda junta. Tony Martin y Cozy Powell (ademas del fiel Geoff Nicholls en los teclados) continuaban en la banda y se les sumaba el enorme Neil Murray al bajo. Un verdadero all-star y la mejor line-up de Sabbath desde la época de Gillan.
El problema es que, al igual que pasó en "Forbidden", este gran rejunte de músicos no encontró a la banda en su momento mas inspirado, aunque al menos aquí el resultado no es indigno como sería 5 años después.
"Tyr" no es un mal disco realmente, tiene buenos momentos como "Anno Mundi", "Valhalla" o "Feels Good To Me" pero es un disco que no termina de tomar una identidad realmente. Por momentos quiere sonar como los Sabbath originales, luego como los de Dio, otras veces toma costados mas cerca del Hair Metal de la época, amen que en los papeles dice ser un disco conceptual pero nada tiene relación entre sí: "Tyr" es el nombre de un dios vikingo, pero en el disco hay mas letras con tematica cristiana que otra cosa. ¿Letras cristianas en Black Sabbath? Seriously?.
Por eso no extraña lo muy mal que vendió el disco y porque la 1era era de Tony Martin en la banda llegó a su fin luego del tour para facilitar una nueva llegada del enano favorito de todos.


16°) Cross Purposes (1994)

El coitus interruptus que fue la 2da era Dio parecía liquidar la vida util de Black Sabbath, principalmente porque luego de esa mini reunión con Ozzy, el Madman anunció su retiro de los escenarios dejando a Iommi y Butler sin rumbo con la partida de Dio.
Tratando de remar todas las contras, la dupla bigotuda volvió a contratar los servicios de Tony Martin para las voces y en la batería entraría el bueno de Bobby Rondinelli, de buen paso por Rainbow para tratar de salvar del hundimiento a Black Sabbath, y por suerte el resultado digamos que logró calmar la tormenta.
"Cross Purposes" es una agradable sorpresa, porque enmenda el marullo de cosas que fue "Tyr" y lo convierte en un disco tipico de Sabbath con muy mala suerte en salir en una época desfavorable para el metal.
Aquí vemos alguno de los momentos mas heavies de Black Sabbath post Ozzy como la impresionante "Virtual Death" y también potentes tracks como "I Witness" o "Evil Eye", que se lucirían en el éxitoso tour, incluyendo el regreso de Bill Ward para la parte sudamericana del tour en la batería tras mas de una década Aunque también es verdad que el disco por momento es muy deudor de otras canciones de Sabbath y eso hace que le baje el listón y no pueda sostenerse ante el resto de la obra de los Birmingham. Así y todo, es un buen disco y hubieramos deseado que quedara aquí para no escuchar la abominación que le siguió un año después.


15°) Seventh Star (1986)

El disco maldito de Black Sabbath. Un disco cuyo único pecado fue ser obligado a salir bajo el nombre de BS, porque hubiera sido un exitazo de otra forma.
Un poco de contexto. Era 1984 y Tony Iommi estaba cansado de Black Sabbath. Con Ian Gillan volviendo a Deep Purple tras un desastroso tour (a punto tal de inspirar a la pelicula Spinal Tap), el guitarrista trató de rearmar la banda apostando por un desconocido cantante llamado Dave Donato (tras el 3er no del bueno de Coverdale) y empezaron a cranear un nuevo álbum con el gran Bob Ezrin en la producción. El nuevo Sabbath se murió antes de poder respirar y con la ida de Geezer Butler, Iommi decidió que lo mejor era irse como solista.
A pesar de eso, el fantasma lo acecho teniendo que hacer la primer reunión con Ozzy para el Live Aid, para luego si enfocarse en su esfuerzo solista junto al teclista de la banda Geoff Nicholls.  Ya estamos en 1986, y Iommi tenía un ambicioso plan, llamar a distintos cantantes para que cantaran sus composiciones y lanzarse al mercado. Rob Halford, David Coverdale, Robert Plant, los anteriores ex Sabbath: Ozzy, Dio y Gillan, y el gran Glenn Hughes fueron alguno de los enlistados para grabar. Solo el ex Purple y Trapeze se presentó a las grabaciones y Don Arden, manager de Sabbath y Iommi, decidió que The Voice Of Rock grabara todo el disco. Tras ver eso, Warner Bros no permitió que saliera como disco de Iommi y forzó que el nombre de Black Sabbath saliera en la portada, quedando ese redundante "Black Sabbath feat Tony Iommi"
"Seventh Star" es un disco brillante por el contexto en el que fue realizado. Con Dave Spitz al bajo y un muy joven Eric Singer en la batería, la dupla Iommi-Hughes se mueve como pez en el agua en un Hard Rock que coqueteaba con el metal de inicios de la década y la producción mas ochentosa.
"In It For Killing" y "Turn To Stone" son rockers acelerados con un Hughes enorme, que podrían haber estado en una banda de NWOBHM tranquilamente,mientras que la bella balada "No Stranger To Love" no tiene nada que hacer en un disco de Sabbath, pero el feeling de Iommi y Glenn te terminan comprando. "Danger Zone" es la mejor canción del disco, un hard rock dinamico que quizá tuviera que ver mas con Whitesnake que con Sabbath que Hughes lleva con tanta pasión que engancharía hasta el mas die hard fan. Pero si hablamos de joyas, ahí se para estoica "Seventh Star", la propia reversión de Iommi de "Kashmir", una de las joyas olvidadas de la historia del rock.
"Heart Like A Wheel" es un Blues marca Iommi que peca de largo a pesar de ser un buen tema, mientras que "Angry Heart" es un punto flojo, un medio tiempo que no se termina de entender, lo mismo que "In Memory" que nunca termina de despegar a pesar de esa desgarradora performance del dotado vocalista.
Si Tony Iommi hubiera tenido la decisión de armar otro grupo con distinto nombre este hubiera sido un disco insuperable y ultra venerado. Lamentablemente, el disco fue un fracaso total, la gira un desastre peor (con Hughes en el pico de sus adicciones y haciendo apenas 5 shows antes de perder la voz por lesionarse la yugular en una pelea en un bar) y encima, el guitarrista tenía que ver como Ozzy Osbourne tenía un éxito descomunal con "The Ultimate Sin", dejando como nada a unos Sabbath que apenas llenaban un teatro mientras el bueno de Ray Gillen hacía lo que podía liderando a la banda como vocalista.
21 años después, por suerte, Tony Iommi y Glenn Hughes se tomaría revancha de todas sus batallas truncas en algo que veremos mas adelante.


14°) The Eternal Idol (1987)

Detras de una de las portadas mas feas de todos los tiempos se esconde una de las grandes joyas de las discografía de Black Sabbath.
Si en 1984, la banda era un desastre y para 1986, la cosa no había mejorado en lo absoluto, en 1987 la cuestión era crítica: Black Sabbath tocaba en teatros a medio llenar, con Tony Iommi rodeado de jovenes semi ignotos (aunque con mucho talento como Ray Gillen y Eric Singer) y sin ningun tipo de suceso. Por eso, ahora que sabía que no podía irse como solista, Iommi juntó los retazos de la banda y intentó producir un return to form al sonido metalero de Sabbath. Para eso, sacó a Dave Spitz del abjo y trajo al bueno de Bob Daisley, qué lo tomó como una revancha luego de mil despidos de la banda de Ozzy, donde fue componente clave del éxitos del Madman como solista.
Así comenzaron las sesiones del disco, pero Sabbath terminó implosionando antes que viera la luz: Ray Gillen se hartó de la banda y se marchó para formar Blue Murder junto al saliente guitarrista de Whitesnake (proyecto del cual también se terminaría marchando para formar Badlands junto a Jake E. Lee, saliente guitarrista de Ozzy Osbourne), por lo que el guitarrista no quiso volver a salir de gira con un cantante que no grabó el disco y reclutó al ignoto Tony Martin para que regrabara las canciones y termine de darle forma definitiva.
"The Eternal Idol" es un gran disco que termina sufriendo el contexto de la banda, no solo en ventas y críticas, sino también en parte de su performance. La producción es poco satisfactoria (otra vez) y varias canciones parece sobrarle minutos, pero es un disco que termina sosteniendose por tener alguna de las mejores canciones del catalogo de la banda como "Nightmare", "Glory Road". "Hard Life To Love", el title track y por supuesto: "The Shining", la mejor canción de Sabbath donde no cantan Ozzy, Dio o Gillan, todas incluyendo magistrales actuaciones de Iommi.
Si bien el trabajo de Tony Martin es mas que bueno, la versión del disco con Ray Gillen es infinitamente superior y hubiera sido un mucho mejor disco de terminar saliendo así. Lamentablemente, nos toca analizar la versión final y baja unos escalones mas de lo que deseamos.



13°) Headless Cross (1989)

Las pobres ventas de "The Eternal Idol" lograron que Black Sabbath fuera despedido de Warner y que Tony Iommi vuelva a tener que barajar y dar de nuevo. Luego de fallidos intentos de reunión con Ronnie James Dio y Geezer Butler, Iommi encontró un nuevo ladero en el veterano baterista Cozy Powell, de vasto pasaje por bandas rockeras como el Jeff Beck Group, Rainbow, el Michael Schenker Group, Whitesnake, Robert Plant y mas recientemente, la banda de Gary Moore. Powell convenció a Tony de mantener a Tony Martin como cantante y entre los 3 grabar el nuevo disco.
"Headless Cross" es el retorno sonoro del mejor Sabbath, junto a Laurence Cottle al bajo acompañando al traingulo principal creando la mejor colección de canciones de Sabbath en varios años.
El title track deja las cosas bien claras tras la intro de Nicholls, trayendo los riffs clásicos de Iommi y el colosal trabajo de Cozy en la batería. Tony Martin se siente mucho mas cómodo, usando su registro común en vez de imitar el trabajo de Ray Gillen como en el anterior.
"Devil & Daughter" y "When Death Calls" traen de nuevo al Sabbath mas oscuro y Doom, potenciado por los golpes de Powell y un Iommi en estado de gracia como solista (con alguna ayudita del gran Brian May en el segundo). Mientras que "Kill In The Spiritir World" y "Call Of The Wild" se maneja por sonidos mas dinamicos, digno de los tiempos que corren, pero manteniendo lo heavy.
El disco cierra con la blusera "Black Moon" y la semi balada "Nightwing", volviendo a dejar para el lucimiento el soleo de Iommi (eléctrico y acústico!) y la dramatica interpretación de Tony Martin, en su hora mas gloriosa.
Una pega para el disco es todo termina en fade con Martin gritando, pero no alcanza para manchar al gran amterial exhibido. El mejor momento de la Era Martin recibió ridiculo desprecio en las ventas y a pesar de su exitosa gira, terminaría pasando sin suceso en la historia de la banda, lamentablemente.



12°) 13 (2013)

35 largos años tuvieron que pasar para que Ozzy Osbourne vuelva a grabar un disco con Black Sabbath. Mil cosas pasaron en el medio: 3 reuniones parciales,  una veintena de discos (10 de Ozzy solistas, 11 discos de Sabbath, 1 disco de Heaven & Hell, 3 discos de Iommi), 5 cantantes, 4 bajistas, 6 bateristas y casi 20 años desde el último disco de Black Sabbath. Tras el fallecimiento de Dio, las asperezas entre Ozzy y Iommi fueron limadas por lo que se permitió una nueva reunión de la formación original en 2012, aunque al poco tiempo Bill Ward terminaría bajandose por problemas con los otros 3.
Con la situación mas o menos clara, Iommi, Ozzy y Geezer se metieron al estudio junto a Rick Rubin a terminar lo que habían intentado hacer 12 años atras y con la ayuda de Brad Wilk (Audioslave, Rage Against The Machine) en la batería, dieron forma al ¿último? opus de la banda.
"13" es un disco que intenta capturar (exitosamente) la vieja esencia del Sabbath de Ozzy. Temas largo, slow-burn, tenebrosos y con algunos cambios de ritmos mas con tintes bluseros. El inicio con "End Of The Beggining" y "God Is Dead?" es demoledor, mostrando lo mejor de Sabbath en 16 minutos de oscuridad e impresionantes riffs. "Loner" explora el costado mas groove, con Geezer Butler haciendonos saltar con esa bassline sismica. "Zeitgeist" nos lleva a lados mas calmos y acústicos, al mejor estilo "Planet Caravan".
"Age Of Reason" es la mejor canción del disco, con un Ozzy solido, un gran riff de Iommi y un solo final orgasmico, mientras que "Live Forever" nos rememora a los Sabbath de "Children Of The Grave" con ese riff cíclico y un ritmo demoledor. "Damaged Soul" auspicia el momento blusero del disco, con Iommi mostrando sus dotes y Ozzy sacando la armónica después de mas de 40 años.
El disco cierra a toda orquesta con "Dear Father", otro sordido y longevo tema donde la banda encuentra su costado mas oscuro y cuando pisa el acelerador logra conmocionar al oyente.
La única pega a "13" que podemos encontrar es que se abusa mucho del tirbuto a los años de gloria de Sabbath, con varias canciones demasiado similes a clásicos del grupo. Pero es un gran regreso de la legendaria banda y si termina siendo el cierre de su carrera (sin contar las canciones que salieron en la deluxe edition y el EP The End del año pasado), será uno mas que digno a su historia. Veremos que nos depara el futuro del ahora trío de Birmingham.



11°) Born Again (1983)

Polemica (?) del ranking. Hay mucha (muchisima) gente que pone a este como el peor disco de la banda. Quiero decirles que no saben absolutamente nada.
"Born Again" es un discazo, de culto y si, su producción es una cagada (por qué no llamaron a Martin Birch para esto?) pero eso no opaca el hermoso resultado que dejó el maridaje entre la banda insignia del Heavy Metal y una de las voces mas importantes del genero.
Luego de que Dio terminara hartandose de Butler y Iommi, el duo mostacho comenzó a barajar nombres para ocupar el puesto: Un Robert Plant recién separado de Led Zeppelin rapidamente se negó, lo mismo que David Coverdale, que decidió seguir con unos Whitesnake semi separado, pero tras una ida de copas, el ex cantante de Deep Purple Ian Gillan (quien por entonces llevaba una exitosa carrera con su banda solista en Europa), en una confusión que terminaría condicionando todo, se convirtió en la nueva voz de Black Sabbath.
Con Bill Ward de nuevo en la nave Sabbath (y grabando su último disco con la banda), las sesiones fueron muy productivas y generaron sueños humedos en los metaleros de la época.
"Born Again" daba inicio a todo trapo con "Trashed", la "Neon Knights", la "Paranoid" de Gillan. Un bólido de rock acelerado adornado con sintetizadores y un Ian desbocado, Bill Ward demuestra lo bueno que es en el puente de la canción y Tony brilla con los solos. 
Tras la misteriosa intro de "Stonehenge" llega "Disturbing The Priest", una terrorifica pieza para lucimiento entero de Gillan y Ward, dando lo mejor de sí en la canción, donde los golpe de Bill y los gritos de Ian (influencia directa a Halford y Dickinson) causan escalofrios.
Otro breve instrumental llamado "The Dark" nos introduce en la mejor canción del disco y una de las mejor canciones del catalogo de Sabbath "Zero The Hero" y ese riff  infernal, anticipando el Industrial Rock de los 90, una de las mejores obras de Iommi, que a lo largo de 7 minutos va tejiendo un denso y oscuro clim junto a Butler y Nicholls para que Gillan relate sinuosamente de este héroe llamado Zero, los solos de Iommi son perfectos. Una obra maestra sin lugar a dudas.
La 2da parte del disco arranca con la energica "Digital Bitch", mas en la onda del Gillan solista, una pegadiza canción con una gran melodía de Ian y Iommi pisando el acelerador de su guitarra. Y acontinuación el title track que hace las veces de baladón, con una dramatica performance de Gillan y guitarras tremenda de Iommi, con mucho feeling.
El disco termina con sus canciones menos lucidas. "Hot Line", un agradable rocker a puro alarido de Gillan y "Keep It Warm", el numeor blusero de turno que termina siendo deslucido por la mala producción.
Tras una gira bastante problematica (con Bev Bevan de ELO en batería, el drama del Stonehenge, Gillan forzando a la banda tocar "Smoke On The Water"), la experiencia de Ian Gillan en Black Sabbath terminaría con el cantante volviendo a unos reformados Deep Purple y hundiendo a Sabbath en una crisis que les duraría el resto de la época.
Iommi y Gillan volvieron a unir fuerzas para un par de canciones en el proyecto "WhoCares?" junto a Jon Lord, Nicko McBrain y Jason Newsted, pero siempre "Born Again" quedará como el gran momento donde los cielos Sabbathicos se tiñeron de purpura, uno de los momentos mas grandes del rock britanico.





10°) Dehumanizer (1992)

10 largos años pasaron desde que Ronnie James Dio abandonó Black Sabbath (por una insulsa pelea de mezclas de sonido con Geezer Butler). 10 años bastante duros para la banda, bastante mas calidos para el vocalista pero para 1992, ambos se estaban necesitando. "Headless Cross" fue cruelmente ninguneado por el mercado y "Lock Up For The Wolf" destrozó de un plumazo la gran carrera que venía haciendo DIO. Iommi necesitaba un golpe de efecto para restaurar el sello Sabbath. Por eso no dudó en aceptar de vuelta a Geezer Butler cuando se ofreció a volver, y también a Dio, desprendiendose de los pobres Neil Murray y Tony Martin.
Con una formación soñada, el duo mostacho alió fuerzas con 2 amigos de Rainbow como eran Dio y Cozy Powell y empezaron a cocinar el nuevo disco de Black Sabbath, el primero en la década de los 90's. Pero como no podía ser de otra forma, un incidente entorpeció las grabación. Cozy Powell se rompió la cadera andando a caballo y se vio inhabilitado a tocar la bateria, por lo que Ronnie sugirió el retorno de Vinny Appice, quien acompañó a la banda luego de la partida de Bill Ward en la primera era Dio, terminando de grabar el disco con él.
"Dehumanizer" es el regreso de Sabbath a los primeros planos, el que retorna al sonido de la banda mas puro, pero a la vez bastante distinto de lo que se vio en la primera etapa de esta versión del grupo. Este es un disco oscuro, con un sonido mucho mas pesado, pero conservando lo melodioso y dinamico de la música de la banda con Dio.
"Computer God" es un comienzo descomunal, Vinny Appice nos introduce machacando marcialmente su kit para que el riff de Iommi entre a rompernos la cabeza y un Dio enorme nos cuente de un oscuro futuro post apocalitpico. Un golem de 6 minutos que emerge su figura a cada nota que pasa.
"After All (The Dead)" nos cambia totalmente el panorama, cuando nos encontramos con un Dio tocando cosas tan oscuras y lentas como los Sabbath de Ozzy, y haciendolo de manera magistral. Similar resultado encontramos en "Letters From Earth".
Para los amantes de la primera etapa, el grupo logra captar esa esencia a la perfección en los singles "TV Crimes" y "Time Machine", rápidos, dinamico, melodicos y muy gancheros.
"Master Of Insanity" actúa como una especie de híbrido de los sonidos del disco con una intro de bajo a lo Ozzy Sabbath para luego tomar el ritmo marcial y épico encontrado en este disco (como pasa en la brillante "Sins Of Father") y agregarle esas melodias mas acordes a los Dio Sabbath. Brillante.
"Too Late" es la semi balada del disco, con un desgarrador trabajo de Dio pero donde el resto no dice tanto o no logra captar la maravilla de otros medio tiempos heavies del grupo. Por suerte "I" soluciona todo siendo la mejor canción del disco. Un inico intrigante da paso al mejor riff que Tony Iommi haya sacado en año y para que Dio de una de las performance de su vida, con una letra poderosisima, haciendole honor a su leyenda.
El disco cierra en una alta estima, con "Buried Alive", un tema pesado y arrasador, que tranquilamente podria haber sido parte de "Born Again" y que dejaría el puente para lo que vendría.
Este fantastico disco se vio interurmpido por la insolita bajada de pantalones que realizaron Iommi y Butler para ser teloneros de Ozzy en su tour despedida. Dio euforicamente se rehusó a hacer el show y renunció a la banda antes de tener que rendirle pleitesia al hombre que bastardeó su trabajo todo estos años. Rob Halford tuvo que suplantarlo en su momento, pero obviamente no terminó siendo cantante full time de la banda, sumergiendo a Sabbath en un nuevo mar de dudas.


9°) Sabbath Bloody Sabbath (1974)

Huyendo de una terrible adicción a las drogas al mejor estilo Aerosmith en "Draw The Line", Black Sabbath tuvo que refugiarse por los castillos de Gales. La cuestión es que la banda no podía dar nada con material por culpa de las drogas y necesitaba despejarse para su nuevo disco. En una sesión donde compartieron espacio físico con gente como Yes o Led Zeppelin, Sabbath estaba listo para dar un paso y cambiar su formula ultra exitosa en sus anteriores 4 discos.
"Sabbath Bloody Sabbath" es el disco mas progresivo de la banda y el mas experimental, donde Iommi hace uso de instrumentos no habituales para engrosar el sonido de su agrupación (cosa que se intesinficaría los siguientes 2 albums). 
El resultado de las nuevas experimentaciones igualmente no lo podemos comprobar al instante porque el title track es un clásico demencial del heavy metal con alguno de los mejores momentos de Iommi en la banda y esos breaks acusticos no quedan nada mal.
Pero para "A National Acrobat" podemos comprobar un cambio con una canción plagada de cambios dinamicos, siendo un concierto de riffs por parte de Tony. Con "Sabbra Cadabra" y el magistral aporte de Rick Wakeman en el piano compramos este nuevo Sabbath, que se termina poniendo muy bueno con la enorme "Killing Yourself To Live", la mejor canción del disco, con uno de los mejores solos jamas hechos por el maestro Iommi.
Lamentablemente, las experimentaciones indefectiblemente tuvieron sus flaquezas con la innecesaria "Fluff" y las mediocres "Who Are You?" y "Looking For Today".
Por suerte, Sabbath la dibuja bien al final con la genial "Spiral Architect", donde los sintetizadores maridan con el sonido de la banda y logran a acceder a un costado mas accesible para todo el público.
"Sabbath Bloody Sabbath" marcó el inicio de una leve decadencia para la banda hasta la llegada de Ronnie James Dio, pero para entonces su hora mas baja todavía podía significar un descomunal esfuerzo vital para el genero.



8°) The Devil You Know (2009)

No importa el nombre que porta, este es el diablo que conocemos, esto ES Black Sabbath. Y en su mejor faceta aunque Sharon Osbourne no quiera.
15 años después de su fugaz reunión, Dio y Black Sabbath se encontraban en la misma situación. El vocalista se había vuelto a estancar con su carrera solista y la banda estaba sin rumbo luego que la reunión con Ozzy se engomara y no terminara de funcionar. Tras su aventura con Glenn Hughes, Iommi se reunión con Butler, Dio y Appice para grabar canciones que se incluirian en el Greatest hits "The Dio Years". La banda vio buenas vibras en esa reunión se decidió el retorno de Ronnie a Sabbath, con Bill Ward incluso apareciendo en la batería. Pero los problemas aparecieron cuando desde el campamento de Ozzy pusieron el grito en el cielo cuando lo sacaron de la banda sin avisarle, por lo que puso una clausula para que Black Sabbath sea solo cuando los 4 miembros esten presentes (años después se cagaría en esta clausula igual). Ward se bajaría del proyecto, peleado con Iommi y Butler, por lo que nuevamente Appice se sumó a bordo. Sumado al bueno de Scott Warren como sideman en los teclados y guitarras ritmicas, Iommi y Dio optaron por llamarse Heaven And Hell y solo tocar el material que cantó Dio en Sabbath.
Tras una exitosa gira, el grupo decidió meterse a grabar un nuevo disco y el resultado fue monstruoso, como podía esperarse.
"The Devil You Know" nos muestra a Dio abrazando el camino mostrado en "Dehumanizer" y mostrando todo lo bien que podía sonar en el Sabbath de Ozzy. A lo largo de 54 minutos nos cruzamos oscurisimas composiciones llenos de riffs PESADOS que pasan de asustarte a hacerte desnucar la cabeza. "Atom & Evil" es tenebrosa, mientras que "Fear" sube el ritmo para que llegue "Bible Black" y nos desboque con ese inicio acústico celestial que luego nos llevaría al mismisimo infierno con unas apoteosicas acutaciones de Ronnie y Tony.
"Double The Pain" da protagonismo al bueno de Geezer Butler, haciendo sentir su bajo como solo el sabe, mientras que "Rock And Roll Angels" trae lo mejor del Sabbath de Dio, con Tony Iommi sacando a relucir su tapping.
"The Turn Of The Screw" no termina de decirnos mucho pero nos olvidamos cuando llega "Eating The Cannibals" y no podemos creer que tipos cerca de sus 70 años hagan una demencia así, una trabajo magistral de Iommi en una gran cantidad de solos excelentes. "Follow The Tears" sigue con el acelerador a fondo, mientras que "Neverwhere" se destaca al mejor estilo Dio.
El disco cierra a toda orquesta con "Breaking Into Heaven", 7 minutos de marchosos riffs y diabolicas voces que cierran el circulo abierto al inicio.
Black Sabbath (bajo el seudonimo de Heaven And Hell) logró demostrar por qué son la banda mas grande de la historia del metal con este disco, el mejor regalo de despedida del legendario Ronnie Jame Dio, quien dejaría el mundo un año después, otra vez dejando el futuro de la banda incierto y un vacio insondable en el corazón de todos.




7°) Sabotage (1975)

Black Sabbath sufrió mucho la merma que le dieron sus adicciones. Ozzy Osbourne y Bill Ward estaban intratables con sus vicios, mientras que Geezer Butler y Tony Iommi sufrían de falta de inspiración para las canción. Ya había pasado con "Sabbath Bloody Sabbath" y les volvió a pasar en este disco, pero al igual que en el anterior, la cosa terminó saliendo bien, mejor incluso.
El anterior disco, aunque brillante, era demasiado no Black Sabbath, Iommi sabía que la banda tenía que volver a sus raíces mas rockeras y metaleras y a eso apuntó en este disco, pero sin perder de vista la expansión de sonido que la banda había logrado.
"Sabotage" es manejado desde la ira y furia de la banda que sentía por los problemas legales que tenían con sus manejadores de la época y eso se nota desde el opener "Hole In the Sky", menos heavy pero igual de contundente, con un riff blusero y un Ozzy brillante en la voz. Y todo toma otro nivel cuando luego del breve instrumental "Don't Start (Too Late)" llega "Symptom Of The Universe"
Una de las mejores composiciones de la banda arranca con un riff ultra combativo de Tony Iommi que va creciendo a medida que se suma Butler y Ward y explota cuando llega un Osbourne dando lo mejor de si mismo, en la mejor performance de su vida. Cambios de ritmos impresionante, sub riff brillantes, demenciales solos de guitarras y un muy bonito plot twist acustico al final nos muestra de todo lo que es capaz este nuevo Sabbath en el pico de su creatividad y talento.
El disco parece no dar respiro cuando luego nos topamos con "Megalomania", el track mas largo de la banda y la gran joya del disco. Un viaje de casi 10 minutos donde la banda pasan de lagunosos y oscuros inicios con Ozzy recitando tenebrosamente a un rock bien rocoso y firme, con toda la banda en top form de nuevo.
"The Thrill Of It All" es una gema de la banda, una intro que recuerda a los Sabbath de toda la vida, con gran solo de Tony, para luego ser interrumpida con un riff tajante que nos anticipará como sería parte de la carrera solista de Ozzy. El puente con ese piano salido de la nada es brillante y el cambio de ritmo te hace sentir que estar escuchando a Rush, pero antes que Rush supiera ser Rush!
Es una pena que el innecesario instrumental de casi 4 minutos "Superztar" y la horrorosa "Am I Going Insane?" compartan el disco y arruinen su hasta entonces intachable condición.
Por suerte, no nos queda el gusto amargo porque "The Writ" cierra el disco a puro Sabbath con un riff clásico de Iommi y un Ozzy letal. Esos pasajes con teclados casi JethroTullianos son realmente sorprendentes.
Ese fue el último pico de genialidad de la 1ra era Ozzy, tendriamos que esperar casi 40 años para volver a escuchar un disco bueno con el Madman en la voz, pero la vara habia sido puesta muy alta.


6°) Mob Rules (1981)

Los inicios de los 80's fueron años dorados para el metal y Black Sabbath no se iba a perder la gran cita. Ronnie James Dio había revivido a la banda, les dio una evolución sonora imposible de lograr con Ozzy Osbourne. Sabbath era una nueva banda y no tenía nada que envidiarle a sus años de gloria con el Madman, por lo que se esperó bastante su 2do disco y la cosa no decepcionó en lo absoluto.
"Mob Rules" es un disco que continua todo lo bueno que vimos en "Heaven And Hell". Acá vemos el debut de Vinny Appice como baterista oficial de Sabbath, reemplazando al eterno Bill Ward y a Ronnie James Dio totalmente afianzado y siendo tan dueño de la banda como Iommi o Butler.
El disco arranca como ya vimos anteriormente, "Turn Up The Night" es Sabbath a los chapazos con una melodia envidiable y Iommi sacando a relucir su talento con el tapping.
"Voodoo" continua el sendero siendo tan pegadiza como efectiva en su potencia, pero termina siendo empequeñecida por la impresionante "The Sign Of The Souther Cross", la mejor canción del disco por lejos. Un inicio cristalino, con Dio aplicando un falsete brillante y luego dando paso a que la oscuridad coma nuestras almas con ese riff tremendo de Iommi y un final apoteosico con el pequeño gran cantante dando todo de si.
Tras el instrumental "E5150", la banda arremete con una triada de sus mejores rockers. El meteorico title track, con el mejor riff del disco y un Dio impresionante, "Country Girl", otra muestra de ultra adictividad melodica, con un pequeño  momento de lucimiento para el bueno de Appice; Y "Slipping Away", una frenetica canción donde Iommi y Butler se baten a duelo de solos.
El final nos deja con dos de las mejores joyas de la discografía de la banda. La brillante "Falling Off The Edge Of The World", otra canción con inicio delicado y suave que se va fundiendo en un furioso rocker a todo trapo con el enesimo gran riff de Iommi y un Dio impresionante, domando a la bestia con esa voz privilegiada.
Y el cierre a cargo de "Over And Over", un guiño a los primeros años de Sabbath, con un ritmo lento y un riff que te seduce con ese misterio tenebroso que envuelve. Dio emite una dramatica performance, emocionando a todos y dejandonos a punto para el pasional solo de Iommi que se termina fundiendo en ese final con coros infernales.
Luego de este disco seguiría la edición del fantastico "Live Evil", la pelea por las mezclas de sonido y la ida de Dio a una ultra exitosa carrera solista. Black Sabbath, en cambio, retornó a la decadencia que había dejado en 1979.


5°) Vol. 4 (1972)

Para 1972, Black Sabbath eran superestrellas que llenaban grandes salas y convocaban una importante cantidad de gente alrededor de todo el mundo. Sus 3 primeros disco, luego de una resistencia por parte de la prensa, lograron un suceso descomunal y los laureles de los criticos. Pero Tony Iommi sabía que tenían que reinventarse en su 4ta entrega, por lo que decidió salirse del metal y el doom que venían realizando para llevarlo para lados mas psicodelicos, aunque con la oscuridad y pesadez que los caracterizaba.
En "Vol. 4", Sabbath accidentalmente se ve como inventor del Stoner Metal desde el inicio con esa maravilla titulada "Wheels Of Confusion", mostrando al mejor Tony Iommi, soleando a diestra y siniestra en un brillante tour de force de 7 minutos.  Pegada le sigue "Tomorrow's Dream", un dinamico rocker con riff machacón y un Ozzy muy bien en las voces.
"Changes" nos descoloca el panorama frenando de golpe al disco con una hermosa pieza acústica, con brotes psicodelicos y un piano muy bonito para acompañar la sentida performance del Madman.
Tras el instrumental "Fx" nos reencontramos con el rock en "Supernaut", donde Bill Ward muestra porque es uno de lo mas grandes de la historia en una performance demoledora atras de esas sinuosas guitarras de Iommi, que saca riffs y licks de la galera como solo el sabe, ademas de un solo fantastico.
La 2da parte del disco arranca con un clásico como es "Snowblind", esa oda al motor de la banda por ese entonces: La cocaína, incluyendo un gran momento vocal de Ozzy y los contundentes riffs de Iommi, quien tras un puente emotivo lanza uno de los mejores solos de su carrera, lleno de feeling. El trayecto final acompañado por el mellotron  y un nuevo solo (mas la colosal actuación de Ward) realza a esta como la mejor canción del disco.
"Cornucopia" nos devuelve a los Sabbath mas primitivos, con un riff oscurisimo y ritmo mas lento. Luego del innecesario instrumental "Laguna Sunrise" llega la breve pero efectiva y rockera "St Vitus Dance", muy rockanrrollera, casi bailable, que termina pasando desapercibido cuando lelga el cierre del disco con la magnanima "Under The Sun", una poliritmica canción que muestra todas las caras de Black Sabbath en casi 6 minutos, con Iommi, Butler y Ward dando una demencial actuación pasando de ritmos lentos a cuestiones casi thrash y luego mas en la forma épica de Maiden, en especial con el descomunal solo de Iommi que parece que estan tocando Murray y Smith a la vez.
"Vol. 4" representa el pico de genialidad de la Mk I de Sabbath antes de que las drogas hicieran estragos definitivos en ellos e iniciaran una lenta decadencia hasta el final de la década.


4°) Master Of Reality (1971)

Si el año anterior nos deslumbramos con sus 2 primeras y mejores obras, ahora Black Sabbath nos muestra el poder total de las tinieblas en uno de sus discos mas influyentes para lo que sería el futuro del Heavy Metal.
Aquí Sabbath se desprende casi en su totalidad de su costado mas blusero y se nutre de la pesadez de sus contemporaneos para lograr un sonido único e irrepetible.
"Master Of Reality" arranca con el catarro de Tony Iommi haciendo interludio a un hipnotico riff, que forma parte de otra oda a la droga, en este caso la marihuana, llamada "Sweet Leaf". Ahí vemos una notable evolución de Ozzy Osbourne como cantante, ademas de una banda que suena mas entera y mas pulida.
Este nuevo sonido se puede apreciar a la buenisima "After Forever", con Tony Iommi mostrando lo rápido que puede ser con su guitarra, pero que queda empequeñecida (al igual que el pasaje isntrumental "Orchid" ante la magna "Children Of The Grave", un clásico de toda la vida, con ese ritmo galopante influyente para bandas como Iron Maiden o Saxon.
Tras otro relleno instrumental no necesario como "Embryon", entramos al rant final del disco con la potente "Lord Of This World", donde la banda hace gala de todo su sonido oscuro con una performance demenciald e Iommi. Y dando un giro de 180° nos encontramos con la encantadora "Solitude", una de las mejores baladas de la banda, con tintes celtas, incluyendo piano y una flauta armonizando la tensa y melancolica calma que rodea la canción.
El cierre esta a cargo de otro clásico: "Into The Void" nos sumerge en las mas aterradoras y oscuras tinieblas, gracias a ese riff magistral de Iommi que va mutando en un marchoso y machacón ritmo donde se suma Osbourne, haciendo una gran actuación. Llegando a la mitad, Geezer Butler apreta el acelerador y lleva a la banda a un frenetico puente donde vuelven a la estructura inicial, donde Iommi va desmenuzando su gran solo multipartes, para cerrar el disco a todo trapo.
Lo único malo de "Master Of Reality" es que nos deja con ganas de mas, pero sin duda es uno de los mejores discos de todos los tiempos.


3°) Heaven And Hell (1980)

En 1979, la crisis de Black Sabbath llegó a su punto mas bajo. Tras grabar 2 discazos con varios problemas para lograr el resultado y 2 bofes, la interna en la banda explotó mientras trataban se grabar su 9 no disco. Tony Iommi se sentía totalmente agobiado de tener que llevar casi en soledad a la banda: Geezer Butler estaba ocupado con su divorcio, Bill Ward apenas podía mantenerse sobrio y Ozzy Osbourne era un piltrafa, un junkie cualquiera que boicoteaba todo y apenas podía mantenerse de pie. 
Cansado de todo, Iommi pateó el tablero y despidió a Ozzy de la banda para sorpresa de toda la media. Sin importarle la suerte de quien alguna vez fue su amigo, el bigotón trató de seguir con su devastada banda y empezó a buscar nuevo cantante. Se reintentó buscar a David Coverdale, pero nuevamente, el ex Purple prefirió hacer su camino con Whitesnake así que la hija de Don Arden, Sharon (sí, esa Sharon) le presentó a Iommi a Ronnie James Dio, el saliente cantante de Rainbow.
Dio y Iommi charlaron y encontraron rapidamente una quimica musical entre ellos. Luego de algunas cervezas, Ronnie se fue a Los Angeles y empezó a cranear el nuevo Sabbath con Iommi, Ward y el productor de .
En las grabaciones hubo un lio muy grande de bajistas, ya que Geezer no estaba presente en las sesiones por lo que otros vinieron a ocupar el lugar. El primero fue Geoff Nicholls, quien incluso aportó algunas bassline a las canciones. Dio trajo a su viejo ladero de ELF y Rainbow, Craig Gruber a ocupar el slot full time y Nicholls pasaría a grabar los teclados en el disco. Gruber grabó todo el disco, pero antes que se terminaran las sesiones, Butler reapareció y, según Iommi, regrabó todas las partes. Nadie realmente sabe muy bien si estamos escuchando a Nicholls, Gruber o Butler y francamente no importa porque el bajo es actor secundario aquí.
"Heaven And Hell" es  a Sabbath lo que "Burn" a Deep Purple, un disco donde la banda se reinventan a si misma y encuentra nuevos horizontes que no se podían lograr con Ozzy Osbourne. Como aluna vez dijo Iommi "Ozzy cantaba con el riff, Ronnie canta  A TRAVÉS del riff, abriendo todo un abanico de posibilidades"
El inicio con "Neon Knights" deja todo en claro: Nunca Sabbath había tocado tan rápido y nunca había logrado ese sonido melodico, con un Ronnie James Dio abismal, demostrando por qué es uno de los mas grandes vocalistas de la historia. Y Tony Iommi en llamas, con un riff fantastico y sendos solos humeantes.
El 2do tema nos sorprende aún mas porque "Children Of The Sea", el primer hijo de este nuevo Sabbath es un glorioso mediotiempo donde se hace clarisima la diferencia entre el Sabbath de Ozzy y el de Dio, porque Ronnie interpreta la canción magistralmente, tanto en la delicada parte inicial como en su portentoso heavy metal lleno de sus "Look Out!" caracteristicos.
"Lady Evil" nos sigue sorprendiendo por sonar nada a Black Sabbath pero igualmente ser adictiva. El momento mas latente del bajo en el album, un Dio enorme, encantador y Iommi usando un wah-wah para elegantes solos.
El title track es una de las mas grandes canciones de la historia, con ese riff de Tony abrasivo, que te llena los oidos del rock, el implacable ritmo llevado por Ward y esa bassline como latidos de corazón acompañan el pasional relato de Dio, que llega a un climax con celestiales coros antes de un puente mas agresivo que da paso al fantastico solo de Iommi, que aumenta en intensidad hasta que un stop repetino abre paso a la aplanadora base rítmica a todo galope para un nuevo solo a toda velocidad que desemboca en un fantastico relato de Dio, dando todo en su voz entre electrizantes licks del bigotón. El outro acustico nos da tiempo a recuperar el aire para continuar con "Wishing Well", donde la influencia de Dio se hace palpable, siendo este un tema muy Rainbow, dinamico guitarreo con un Iommi dejando brillantes licks y solos de fondo a un emocionante Dio, que lleva la canción con la mejor melodía del album.
Vuelve el rock mas cañero con "Die Young", Sabbath a toda velocidad y potencia con un punete fantastico y delicado donde vuelve a brillar Dio, junto a Iommi que se marca otro solo descomunal al final. "Walk Away" es otro rocker elegantón al estilo "Wishing Well" y "Lady Evil", con fuerte presencia del bajo, siendo el tema menos destacable del disco sin dejar de ser bueno.
El cierre queda a cargo de "Lonely Is The World", el momento mas blusero del disco en un medio tiempo atrapante y demoledor, con un Dio descomunal y Iommi bordando la mejor actuación de su carrera con el enesimo gran solo del disco.
Con "Heaven And Hell", Sabbath reconstruyó su imagen y se puso a competir codo a codo con los nuevos talentos del metal.


2°) Black Sabbath (1970)

Desde las humeantes tierras del Black Country de Birmingham, 4 jovencitos de una banda llamada Earth salian de su lugar de ensayo y veían en cartelera del cine de en frente una pelicula llamada "Black Sabbath" y sus vidas cambiaría para siempre.
Por entonces, Earth era una banda de Blues que imitaba el sonido de Cream, pero luego de ser confundidos con otra banda homonima, sus integrantes decidieron cambiar su nombre por el de aquella pelicula y también su sonido, por algo mas oscuro y "terrorifico" porque según Geezer Butler "esas cosas vendian".
En apenas un día de fines de 1969, Black Sabbath grababa su debut y la historia del mundo estaba por cambiar aunque nadie lo supiera.
Desde la diabolica portada, nos vamos preparando para un viaje al rincón mas oscuro de la psiquis humana con el title track, un oscurisimo relato donde Tony Iommi nos mete en ambiente con un simple pero extraño riff y ahí nos conocemos con Ozzy Osburne, el juglar satanico que nos acompañara en este viaje relatandonos las cosas mas terrorificas posible con una voz de ultratumba. Imaginen la expresión del critico musical que puso este vinilo a la noche para escribir su reseña, no habrá dormido por unos buenos días.
A pesar de su reputación, "Black Sabbath" no inventó el metal, salvo por la canción homonima. Es de hecho un disco de Heavy Blues Rock y que contiene los mejores momentos bluseros de Sabbath.
"The Wizard", una oda a Gandalf del Señor de los Anillos (incluyendo un momentazo de Ozzy en la armónica) es un gran ejemplo: La armónica y la batería ala Ginger Baker se entremezclan con el contundente riff de Iommi haciendo una alquimia mágica.
"Before The Wall Of Sleep" es un portentoso rocker manejado por los multiples riff de Iommi (hay vestigios del riff de "Iron Man" si prestan atención) que sirve de aperitivo para la mejor canción del disco "N.I.B."
Una canción revolucionaria, con Geezer Butler haciendo una intro de bajo abismal que sirve para uno de los mejores riff de todos los tiempos cortesía de Sir Tony Iommi. Si, es un plagio a "Sunshine Of Your Love", pero a lo bestia, con una colosal actuación de todo el cuarteto. Un clásico del rock.
"Evil Woman" es un raro cover que muestra al momento mas melodico y ganchero del disco, mientras que "Sleeping Village" nos introduce a las habilidades acústica de Iommi, quien en la parte electrica se luce con solo a dos guitarras.
El final esta a cargo de otro cover, en este caso "Warning" de la Aynsley Dunbar Retailation que muestra a la banda en un tour de force de 10 minutos con un Tony Iommi estelar, disparando riff y solos impresionante.
"Wicked World" es un single añadido al disco, donde los acidos guitarrazos de Iommi maridan perfectamente entre el blues y el insipiente metal y cierran la presentación de la legendaria banda, que no esperaría ni un año para mostrarno su mejor cara.


1°) Paranoid (1970)

El debut de Black Sabbath debe ser uno de los discos mas criticados por la prensa de la época. Devastado sin ningún tipo de piedad, la banda decidió regresar rapido al estudio para reinvindicarse (aunque la crítica estuviera totalmente errada) y para aprovechar el sorprendente suceso que tuvieron en las ventas.
Con mucho mas tiempo y mejor producción, Sabbath tomó el camino dejado por Zeppelin y Sabbath y abandonó el Blues y las improvisaciones por un sonido mas concreto, oscuro y directo.
En "Paranoid" ya no encontramos con ese sonido de entrada. El disco no abria como abriendo la puerta despacito mientras un horrible chillido se escucha, como pasó en el debut, sino que directamente se escuchaba abrir las mismisimas puertas del averno. Los guitarrazos de Iommi junto a esa densa base ritmica y las sirenas son cortadas por un rayo guitarrero en forma de riff que te manijea la gran entrada de Ozzy fraseando entre power chord y power chord hasta que la banda adopta un ritmo machacón que nos guia al brillante solo de Tony, quién va tirando de a pedazos magia desde su SG. Luego de otra vuelta con Ozzy y ese puente con un Bill Ward en llama llega ese outro final, con esos licks épicos de Iommi que te dibujan caminando por el pasillo de entrada al infierno mientras la puerta se cierra y la camara se aleja. Un inicio insuperable.
Y cuando creías que la cosa no podía mejorar, llega a nuestros oídos uno de los riff mas gloriosos de todo los tiempos. El title track es un clásico instantaneo, precursor del Punk Rock con Ozzy Osbourne personificando a la perfección la performance de psicotico.
"Planet Caravan" es un cambio total de panorama. La primer y mejor balada psicodelica, con un Ozzy fantasmal y una atmosfera bellisima, con un solo exquisito de Tony Iommi y un gran trabajo en la acustica y de Bill Ward con los bongos.
El pasaje calmo dura nada cuando escuchamos una voz robotica diciendo "I AM THE IRON MAN" y nos avasalla el mejor riff jamas creado por Tony Iommi para iniciar una de las mejores canciones de la historia y una precursora innegable del metal. Un lento y demoledor groove va contando la historia de un futuro post apocaliptico hasta que Iommi pide pista y la cosa se acelera con otro riff enorme y un solo brillante.  Estamos escuchando historia pura.
"Electric Funeral" sigue mas o menos el mismo patrón, con un inicio lento comandado por el wah-wah de Iommi y una gran interpretación de Ozzy, que brilla con el machacón ritmo acelerado posterior, incluso luciendose con unos agudos. El ritmo lento vuelve para irse en fade y dar paso a "Hand Of Doom", una canción que arranca suave, con Geezer solo llevando la canción y apoyando a Ozzy hasta que Tony entra al mejor estilo Pete Townshend con un riff larger than life y las tensiones aumentan hasta llegar a un falso final para que arranque el tema nuevamente con un ritmo mas rápido donde se incluye el solo de Iommi para luego retornar al ritmo inicial y darle cierre al tema.
El final queda a cargo del binomio "Rat Salad" y "Fairies Wears Boots". La primera es la "Moby Dick" de Sabbath, con un grandisimo riff y la colosal demostración de talento. La 2da es un clásico absoluto del genero y el perfecto cierre para el disco.
Un intrigante inicio que se convierte en un machacón riff blusero que termina fundiendo con golpes de METAL cortesía de Iommi para que cuando entre Ozzy, la canción tome ese aroma blusero otra vez. El solo de Tony es perfecto, con punteos muy frescos y mejorados respeto al debut.
"Paranoid" es la mejor obra de Black Sabbath porque es cuando su sonido clásico alcanzó su pico de rendimiento. Las 8 canciones son clásicos y son perfectas. Ademas cimentaron el metal definitivamente. Sin este disco no había "British Steel" o "The Number Of The Beast" o "Master Of Puppets" o "Cowboys From Hell". Satan los tenga siempre en su gloria a estos muchachos de Birmingham.





BONUS TRACK 1: The 1996 DEP Sessions (2004)

Luego del mega fracaso de "Forbidden", Tony Iommi se dio por vencido con Sabbath. Sabía que la cosa nunca iba a funcionar sin Ozzy o Dio, así que decidió armarse un nuevo camino y buscó sociedad con el tipo que, aunque estando en el peor momento de su vida, le dio una mano cuando lo necesitaba: Glenn Hughes. "Seventh Star" sufrió muchas cuestiones en su momento y 10 años después, el duo decidió tomarse revancha de aquello para sacar un disco por su cuenta y que la prensa le tuviera en serio de una vez.
Con Hughes sobrió y empezando a despegar una carrera solista, el dueto se metió al estudio a grabar junto al bueno de Dave Holland (historico batero de Judas Priest y ex compañero de Hughes en Trapeze) y tenían el material medianamente terminado, pero antes que saliera sonó la alarma de la reunión definitiva con Ozzy y el proyecto quedó freezeado.
El proyecto circulo por años como bootleg llamado "Eight Star", hasta que en 2004, Iommi volvió a salir de Sabbath y se reunió con Hughes (saliendo de esa extraña union con Joe Lynn Turner) para remasterizar lo logrado en esas sesiones y regrabar las partes de Holland, quién fue excluido por estar encarcelado tras ser denunciado por abuso infantil (!).
"The 1996 DEP Sessions" ciertamente toma donde "Seventh Star" lo dejó, pero cambiando la producción ochentosa por una mucha mas noventosa y donde se nota la influencia del Metal Alternativo y el Grunge en la música y el sonido.
"Gone" nos muestra un camino familia siendo uno de los temas mas en la onda Sabbath del disco, con riff clásico de Tony y un Hughes enorme. Pero para "From Another World" ya estamos en otro terreno con exquisitas texturas acusticas y un Glenn Hughes soltando su rugido libre como el aguila, ademas un orgasmico solo para el final. "Don't You Tell Me" es mucho mas Glenn, con ciertas influencias de los geniales King's X y un par de vibras funkies con ese riff machacón y los coros de Hughes.
"Don't Drag The River" vuelve a traer acústicas y una melodía muy Alice In Chains, si hasta parece sacado del "Dirt".Las guitarras de Tony estan brillantes en ese tono oscuro y Hughes está enorme, otra vez doblando su voz para lograr un resultado mas tenebroso.
"Fine" es de mis favoritas del disco, increíblemente soundgardenesca, con un riff digno de Kim Thayil y un Hughes pletorico, mostrando de donde aprendió algo Chris Cornell. El final muestra porque Glenn es uno de los mas grande vocalista de todos los tiempos. Erizante.
"Time Is The Healer" es mi otra gran favorita del disco, la canción mas heavy sin dudas. Con Iommi portando el sonido Sabbath pero Hughes agregándole sus melodías soul dando un resultado único y fascinante.
El cierre se encara con "I'm Not The Same Man", el track mas "Seventh Star" del disco, un rocker acelerado y dinamico con fantastica actuación del duo, en especial con el demoledor solo del final. Y todo concluye con "It Falls Through Me", una atrapante pieza donde Hughes da la mejor performance del disco pasando de su delicado fraseo suave, pasando por sus imponentes coros y sus descarnados lamentos hasta sus altisimos e imposibles agudos. 
"The 1996 DEP Sessions" es un disco que maravillará a fans de Sabbath, Purple y el buen Rock, pero que sirvió de aperitivo para la gran reunión de estas 2 leyendas de la música.


BONUS TRACK 2: Fused (2005)

Tras la emoción de rehacer las sesiones del DEP estudio, Tony Iommi y Glenn Hughes decidieron grabar un nuevo disco de material nuevo juntos y el resultado demuestra que a nuestro querido Glenn le sobraba talento para ser el cantante de Black Sabbath.
"Fused" es un disco de Sabbath sin el nombre del grupo. Aquí se encuentra la mejor colección de riff de Tony Iommi en mucho tiempo y el bigotón esta mas que bien respaldo por el gran Kenny Aronoff en la batería, su socio Bob Marlette en los teclados y el mismisimo Hughes en el bajo.
"Dopamine" y "Wasted Again" son un golpe sin anestesia a los oídos, con fantasticos riffs de Iommi, un Glenn desatado en la voz y el bueno de Kenny Aronoff dando todo en los tachos. Tony se despacha con sendos e impactantes solos de guitarra.
"Saviour Of The Real" nos encuentra en terreno mas de Glenn, en la onda "Addiction", donde el highlight vuelve a ser un desbocante solo de Iommi. "Resolution Song" nos muestra al dueto metiendose en el sonido del Sabbath de Ozzy, con Glenn mostrando que ningun zapato le calza mal y haciendo una tenebrosa interpretación
"Grace" nos lleva a terrenos mas modernos, con la voz distorsionada de Hughes y esos insistentes riffs de Iommi, respaldado por un arpegiado diabolico en un medio tiempo magistral, al mejor estilo de lo que hacía con Dio. Luego de un agobiante lick (al estilo "Zero The Hero"), el tema se torna un infernal Rocker que excitaría hasta al mas impotente de los hombre con un Glenn pletorico y Tony marcandose un maravilloso solo. "Deep Inside The Shell" es otro medio tiempo donde los teclados de Marlette tomas la escena y le da un toque meloso que destiñe con el disco.
Por suerte "What You're Living For" levanta todo con un energico riff para que te desnuques a puro headbanging y un maravilloso puente que desemboca en el emotivo estribillo. El riff que Iommi saca para respaldar su solo es descomunal, elevando la canción a uno de los mejores momentos del disco.
"Face Your Fear" continua ese camino, con riff contundentes y emotivas voces, con una enorme tarea de Aronoff. Mientras que "The Spell" lo lleva al camino mas oscuro y pesado con un colosal trabajo de Hughes al bajo y esa bajada de ritmo sutil que Iommi seguiría perfeccionando en "The Devil You Know" y "13". La canción tiene mucho del sonido tenebroso primitivo de Sabbath, con Glenn otra vez logrando una gran personificación del estilo de Ozzy.
El final nos encuentra con la mejor canción del disco: "I Go Insane", un pasional soleo de Iommi desemboca en una tensa calma relatada por Hughes, quien lleva la tensión magistralmente al estribillo (muy en la onda de lo que luego haría Dio en "Bible Black". Un interesante puente acústico con todos los instrumentos sumandose y los coros de Glenn llevando al climax con un riff desbocante y una progresión al mejor estilo "Kashmir" que deriva en el enesimo impresionante riff para que luego la banda pone 5ta a fondo con un Hughes despampanante  que nos deja en manos de uno de los mejores solos que Tony Iommi haya hecho en su vida, fundiendose en el emotivo estribillo para que Glenn Hughes cierre el disco con desolador lamento.
De ser un disco de Sabbath, sin lugar a dudas estaría bordando el top 5. Lamentablemente, Iommi y Hughes nunca pudieron girar tocando este impresionante material. Apenas volvieron a coincidir en el tributo a Dio en 2010, pero ahora con Sabbath libre y el siempre entusiasmo por nueva música de Glenn, capaz podramos deleitarnos con una nueva unión de estos muchachos.


jueves, 9 de febrero de 2017

Análisis de Discografías (De lo Peor a lo Mejor) - Capitulo 12: The Who

Hoy, en una nueva edición de "Analizando discografías porque me disconforman los rankings que leo", nos vamos a inducir en la retorcida obra de los Who. Pete Townshend logró en 11 discos armar un legado tan imponentes como el de sus contemporaneos, e incluso torearse con jovenes y mas fieras. Acompañenos en este viaje de operas rock, cultura Mod y un festival de riff monumentales y heroicos.

11°) Endless Wire

Si han tenido la fortuna de ver en vivo a The Who habrán comprobado que Daltrey, Townshend y cia pueden seguir pateando culos a pesar de tocar en slow motion y que Roger tuvo problemas con el autobronceante nivel Trump, pero en el estudio la cosa claramente no ha funcionado para el dueto. Pete Townshend perdió el toque en todos estos años y no pudo capitalizar todo su talento en el estudio para el siglo 21.
En "Endlesss Wire", uno escucha una banda vieja a la que no le da para hacer lo que está haciendo, amen que las composiciones carecen del gancho, del encanto o del power que tienen las grandes canciones de los Who. Ni siquiera el intento de opera rock llamado "Wire & Glass" logra levantar a esta obra, demostrando que el sonido Who solo funciona cuando los 4 están juntos nomas.




10°) It's Hard (1982)

El otro día hablamos de los titulos que grafican bien el momento en el que fueron grabados. y aquí los Who dan en la tecla con el titulo de su decima obra. Nadie estaba muy feliz de estar en los Who entonces. Roger Daltrey odiaba que la banda siguiera sin Keith Moon, y odiaba a su reemplazante, el bueno de Kenney Jones, quién sufría porque le demandaban ser como Keith Moon; John Entwistle atravesaba una crisis creativa y Pete Townshend no se hallaba en su banda.
Pero las presiones discograficas fueron mas y los Who tuvieron que grabar un nuevo disco, muy a su pesar.
En "It's Hard" podemos ver los dramas de la banda para insertarse en la nueva década, practicamente encontrando imposible poner su sonido en la new wave, y sufriendo de composiciones poco inspiradas. A pesar de todo, por momentos se logran buenos momentos dignos de destacar como el rocker "It's Your Turn", la brillante "I've Known No War", la poderosa "Cry If You Want", y por supuesto, el clásico "Eminence Front" con Pete a la voz y siendo la mas lograda en los nuevos sonidos.
Obviamente, la falta de Keith Moon termina afectando y el mal clima no ayudó al disco, pero hubiera sido interesante si la banda estaba enfocada y lista para seguir.



9°) Face Dances (1981)

Keith Moon murió un 7 de septiembe de 1978 y con él, los Who tal como los conocemos. El problema es que, a diferencia de Led Zeppelin con la muerte de John Bonham, los Who no podían detenerse. Estaban en un momento inmejorable: "Who Are You" vendía bien, el Punk no los había destruido, sino que los realzaron haciendo que el documental "The Kids Are Alright" y la pelicula de Quadrophenia sean grandes sucesos. Por eso, eligieron al bueno de Kenney Jones para suplantar a Moon y salir de gira en 1979, ademas del agregado del bueno de John Bundrick en los teclados para engrosar el sonido de la banda. Un trágico concierto en Cincinatti que dejó 11 muertos fue el chivo expiatorio ideal para parar. Daltrey se dedicaría a la actuación, Entwistle se recluiría de la música y Twonshend combatiría sus adicciones al alcohol y las drogas haciendo discos solista con un sorprendente éxito con el disco "Empty Glasses" en 1980.
Un poco mas sobrio, Townshend decidió ingresar de nuevo al estudio con los Who y grabar un nuevo disco, el primero sin Keith Moon.
"Face Dances" muestra a los Who tratando de insertarse en los 80's sin mucho suceso. Su sonido caracteristico no termina de encajar en la nueva década, y la ausencia de Moon pesa demasiado. A pesar de eso, Townshend logra meter algunos buenos temas, incluyendo el clásico "You Better You Bet", ademas de tener colaboraciones muy buenas de John Entwistle como son "You" y "The Quiet One". Pero como dijimos anteriormente, sin todos los componentes, los Who no lograr conectar su mejor faceta.



8°) Who Are You (1978)

A veces las apariencias engañan.  Y acá hay un caso mas que iconico. Detras del ultra clásico que da nombre al disco, de la iconica portada, del suceso comercial y de la mística que rodea que sea el último disco donde toca Keith Moon, en "Who Are You" encontramos la peor versión de la banda original. Y eso se puede explicar un poco repasando la caotica sesión de grabación.
En un lapso de 3 años entre disco y disco (el mas largo hasta entonces), Pete Townshend seguía lidiando con crisis compositivas, por lo que buscó inspiración en el lugar donde había logrado su pico como compositor: Los sintetizadores. El narigón cambiaba guitarrazos por ultra complejos arreglos de teclados y orquestaciones, llevando mas la contra a las nuevas tendencias punk y disco, que otros contemporaneos tuvieron que adaptar o perecer. Daltrey y Entwistle parecian poco entusiastas en el nuevo disco, pero elgran drama era Moon.
En estos 3 años, la salvaje vida que llevaba Keith le empezaba a pasar factura. Su terrible adicción al alcohol y a las drogas lo habían disminuido de la bestia que destruia su drum kit a un tipo que apenas podía seguir un ritmo marcado.
Estas cosas hicieron que el material que encontramos en "Who Are You" fuera realmente pobre. En especial su arranque, donde no hay una sola canción rescatable o que tenga la marca de calidad de la banda (las 2 composiciones de Entwistle son lo mejorcito, pero nada wow), destacando una sobreproducción innecesaria y una pésima performance de Moon.
La 2da cara es un poco mas feliz y la que rescata vagamente al disco con "Trick Of The Light", el último tema de John para el disco y el mejor, con el sonido clásico de la banda. "Guitar And Pen" donde podemos ver algo de acción guitarrera, y la linda balada "Love Is Coming Down". El title track da un cierre altisimo a un disco que escala de menor a mayor, pero que nunca logra llegar a alturas aceptable. Un amargo farewell para Moonie The Beast



7°) A Quick One (1966)

Para 1966, los Who ya eran uno de los artistas mas reconocidos de la Invasión Britanica. "My Generation" había sido un suceso demencial, cuyo lanzamiento fue potenciado por singles como "I Can't Explain" o "Substitute", grandes staples (?) del rock. Pero a Pete Townshend no le cerraba esa forma de hacer música, por lo que en su 2do disco, trataría de cambiar las cosas. Y si que tuvieron que cambiarlas.
La discografica logró hacer un acuerdo de la banda donde todos los miembros aportaran composiciones propias, tratando de descentralizar el dominio de Pete en las composiciones. Así es como tenemos aportes de los 4 miembros y vemos como Townshend le saca años luz al resto en la materia. Pero también descubrimos las buenas dotes que posee John Entwistle para escribir retorcidas piezas musicales.
Y así es como "A Quick One"se convirtió en un disco sumamente irregular pero con momento realmente fuertes como el gran clásico de John "Boris The Spider" o el opener "Run Run Run". También tenemos que soportar las mediocres composiciones de Daltrey y Moon, quienes claramente no tenían mucho idea de como hacer una canción. Pero por suerte Pete salva las papas con su primer coqueteo con la Opera Rock: "A Quick One While He's Away", 9 minutos de pequeñas canciones empalmadas y ejecutadas magistralmente por el grupo, inspirando lo que en unos años sería el "Abbey Road Medley" hecho por los Beatles. Nunca se había hecho algo así en la música popular.  
Apoyado con el hit single "Happy Jack", la banda seguía creciendo y estaba lista para dar el gran salto con su siguiente disco en el año pivotal de la música. 



6°) The Who By Numbers (1975)

Es practicamente imposible sostener el ritmo de mas de 4 obras maestras en un razonable corto tiempo (4/5 años). Ni siquiera los Beatles pudieron. Con una pueden sobresalir, explotar, mantenerse y consolidarse, pero irremediablemente el pozo mágico de composiciones se termina cayendo. Mas para un pobre Pete Townshend que empezaba a entrar en crisis tras tener que posponer 2 proyectos truncos como "Lifehouse" (que dio lugar a "Who's Next" y "Long Live Rock". Su bloqueo compositivo arrancaría acá y el Alcohol empezaría a hacer estragos en su genio.
"By Numbers" sin embargo, vendría a ser para los Who lo que es "Goats Head's Soup" para los Stones. Esa gema olvidada, poco valorada en el catalogo de la banda por venir después de todos los tanques. 
Es un disco oscuro, camuflado por rock mas alegre y con el estilo Who, donde Townshend da su último pack competente de canciones dentro del universo Who.
Rockers poderosos como "Slip Kid" y el clásico "Squeeze Box" se mezcla con desoladoras baladas y piezas acusticas como la desgarrada "How Much I Booze" o "They Are In Love", ademas de piezas épicas e himnicas como "How Many Friends"o "Dreaming From The Waist".
No será el mejor disco de la banda, ni tendrá los grandes himnos que el cuarteto construyó en su carrera, pero sin dudas "The Who By Numbers" es el último disco que muestra a los Who es estado de gracia.





5°) The Who Sell Out (1967)

Momento polémico. Para el sector mas hard-core de ultraderecha en el mundo Who, esta es su obra maestra, su disco definitivo, y el mejor disco de la historia de la música.
Aquí decimos que no es para tanto, aunque no deja de ser un disco de 10 puntos. "The Who Sell Out" es la primer gran idea que craneó la retorcida mente de Pete Townshend. Un album conceptual donde la banda se molesto hasta de realizar jingles comerciales entre canción y canción para simular una transmisión de la estación pirata Radio London.
Mas allá del brillante, los Who estaban en el momento mas álgido de su carrera, con "Pictures Of Lilly" midiendo bien alto en los charts ya desarrollando el arte de la destrucción de instrumentos en el escenario, teniendo como pico máximo su historica performance en el Monterrey Pop Festival.
Musicalmente, la banda también se estaba embebiendo de los nuevos sonidos psicodelicos y en especial por la figura de Jimi Hendrix, que había deslumbrado a todo Londres con su forma de tocar la guitarra.
"Sell Out" es una maravilla toda empacada en un conjunto, con la mejor demostración de la banda con sus sensibilidades pop y poniendo cimientos a lo que vendría después, pero es realmente en el track by track comparado con los discos que siguen en este disco. Practicamente ninguna de estas canciones se sostendrían fuera del contexto del disco o tendrían difunsión (exceptuando la majestuosa "I Can See For Miles"), que eso no las hace malas ("Armenia City In The Sky", "Odorono" y "Rael" son brillantes composiciones) pero si menos iconicas e aportativas al catalogo del rock. 
Este es el mejor disco conceptual que pudo desarrollar Pete Townshend en su carrera, el que lo alentó a ir por mas, y el que lo empezaba a destacar como uno de los mas grandes genios de la historia.




4°) My Generation (1965)

¿Cuántas bandas se pueden jactar que cambiaron la historia de la música con su disco debut? The Who es una de esas. Para 1965, los Beatles ya eran superestrellas, los Stones empezaban a dar el salto y los demas grupos (los Kinks, los Yardbirds, los Animals) habían logrado un hit single. Los Who tenían a "I Can't Explain" sonando en las radios pero no tenía la fuerza de "You Really Got Me" o "For Your Love", aunque le alcanzó para que los dejaran grabar su primer disco.
"My Generation" se convirtió en un grito de batalla, no solo para la juventud Mod de la época, sino para lo que luego terminaría siendo el momvimiento Punk en Inglaterra, reclamando que gran parte del inicio del Punk esta en este disco. Y también vestigios de lo que sería el rock duro y el metal.
Con Townshend como motor principal de composición, mas algunos covers de Blues y R&B, The Who se presentaba como un combo muy logrado de todas las otras bandas: Tenían las melodias de los Beatles ("The Kids Are Alright"), el swag Stone ("Out In The Street"), el feeling de los Animals ("I Don't Mind"), el toque blusero de los Yardbirds ("I'm A Man") y el rock distorsionado de los Kinks (El iconico title track), ademas de un sonido muy propio gracias a su inusual base rítmica donde Keith Moon y John Entwistle tenían tanta trascendencia como la guitarra, la voz o el descomunal trabajo de Nicky Hopkins en el piano (también se rumorea que Jon Lord y Jimmy Page dieron vueltas por la sesión). El disco fue un exitazo de punta a punta en ambos lados del oceano, marcando el inicio de la leyenda de la banda, que terminaría mutando en algo ligeramente distinto pero igualmente de genial en apenas 4 años.



3°) Tommy (1969)

De los creadores de las canciones de tu generación, del rapidito mientras tu novio no está en casa y del éxito radial en venta llega... "TOMMY"! la increíble historia de un chico ciego, sordo y mundo que alucina con ácido y en un genio en el pinball, para luego recobrarlos y convertirse en una especie de Lider de los Movimentarios, sin mucho suceso al final.
Esa es mas o menos la historia de la opera rock por excelencia de todos los tiempos y la obra que disparó a los Who al ultra estrellato mundial. Lo cierto es que la banda estaba en un gran momento, con "I Can See The Miles" y especialmente "Magic Bus" (single de 1968) rompiendo los charts de USA y UK y con las buenas reseñas de sus anteriores obras, Townshend fue por mas y trató de desempolvar toda una historia entre canciones entrelazadas y para ello decidió empacarla en un disco doble.
"Tommy" es un coloso que se termina sosteniendo por su poderoso relato y la performance de la banda, a pesar de que no son muchas las canciones que realmente destacan en la placa. Los instrumentales y mini piezas musicales reinan en el disco, pero cuando la banda se enfoca en hacer grandes canciones, muestran alguno  de los momentos mas álgido de la banda, como sucede en "The Hawker", "Christmas", "Sally Simpson" y los 3 clásicos del disco: "I'm Free", la emblematica "Pinball Wizard" y "We're Not Gonna Take It" que cierra el disco incluyendo a "See Me, Feel Me", otro de los singles del disco, con una dramatica performance, en uno de los momentos mas emocionantes que ha dado la música.
Pete Townshend había logrado reinveintarse y llevar a su banda al siguiente nivel, pero este solo era el comienzo de su obra mas grande.


2°) Quadrophenia (1973)


Para 1973 no había banda mas grande que The Who. Ellos reinaban el mundo del Rock con los Stones y Led Zeppelin.  Sus últimso 2 discos los habían puesto en el olimpo. Y justo cuando ambos competidores bajaron un poco la guardia, la banda se despachó con su obra mas influyente y en donde lograron poner lo bueno de "Who's Next" con una narrativa atrapante acerca de Jimmy, un joven Mod seguidor de The Who, que tiene una vida bien de mierda, donde su familia lo destrata, sus amigos no lo toman muy en serio y le icardean la novia. Por si no fuera poco, Jimmy sufre de personalidad multiple y eso deriva en que se la pase buscando un rumbo durante el disco hasta que termine por robarse un barco en Brighton y enfrentando una tormenta con dirección a las rocas.
Musicalmente, Townshend sacó la obra adelante luego de volver a fallar en hacer una nueva opera rock ambiciosa llamada "Rock Is Dead - Long Live Rock!", la cual terminó siendo desechada ya que sonaba calcada a "Who's Next" (cómo si eso fuera algo malo). Así que luego de encontrarse con un fan, Pete consiguió esta idea medio de retrospectiva autobiografica y se metió de lleno a grabar un nuevo disco, mientras el single "Join Together" copaba los charts
Usando canciones de ambos proyectos, ademas de nuevas composiciones, Townshend armó otra obra maestra, mucho mas muscular y poderosa que "Tommy".
"Quadrophenia" nuestra a los Who mas grandilocuentes y en el pico de su imagen de rock larger than life. A diferencia de "Tommy", aquí reinan las canciones completas y brillantes, solo hay un par de instrumentales, después son rockers del calibre de "The Real Me" o "5:15" o baladas como "Love Reign O' Me" o "It's In My Head" que muestra algunos de los mejores momentos de Moon, Daltrey y Entwistle, ademas de que Townshend logra armonizar a la perfección sus guitarrazos, riffs y solos con sus sintetizadores y los arreglos de cuerdas y vientos.
The Who se convirtieron en verdaderas leyendas de la música en este disco y fueron los reyes del mundo en la época donde los gigantes caminaban por la tierra.



1°) Who's Next (1971)

Entre 1967 y 1977 se encuentra los mejores discos de la historia de la música. Y The Who es de las muy pocas bandas que cantó presente en todas las grandes citas. 1971, año de obras cumbres como "Led Zeppelin IV", "Sticky Fingers", "Fireball", "L.A. Woman", "Rock On", "Every Picture Tells A Story", "Master Of Reality", "Hunky Dory", "Look At Yourself", "Fragile", "Love It To Death" y varios mas, encuentra al mejor trabajo de la banda, en el mejor momento de su carrera, pero nacido de una frustración muy grande.
Luego de ser estrellas en Woodstock y de capitalizar todo su poder como acto en vivo en el descomunal "Live At Leeds", Pete Townshend tenía que lograr mantener la vara que se puso con "Tommy" y para ello pensó el proyecto mas ambicioso que se haya escuchado en la historia del rock: "Lifehouse".
Este proyecto contaba la historia  de un futuro distopico, donde la sociedad era oprimida y entretenida intravenosamente y desconocía la existencia del rock and roll. Y que demandaba una performance multiplataforma incluyendo a los Who tocando en vivo para que Townshend pudiera captar el extasis de su grupo en el sonido de sus nuevos sintetizadores. Un delirio inentendible, tanto para el público, como para la gente de la banda, que terminaron por hacer colapsar la ya bastante fragil estabilidad mental de Pete.
Con el proyecto deshecho, Glyn John (habitual ingeniero de sonido y colaborador de la banda) sugirió que la banda haga un disco normal y usara algunas canciones del mismo, mas otras nuevas y aportes de Entwistle, así se terminó dando forma al album
"Who's Next" brilla como el mejor disco de los Who y uno de los mejores de todos los tiempos porque no tiene un solo tema de relleno y porque capta a la perfección el sonido de la banda, ese que deslumbraba entonces con el single "The Seeker"
"Baba O'Riley" es el opener perfecto. Un tema que se va a construyendo de a poco, con esos teclados revolucionarios siendo acoplados con el imponente bajo de Entwistle (tan poderoso que estremece con una simple nota) y la tremenda bateria de Keith Moon. Un desafiante Roger Daltrey saca su registro de macho bravado como nunca lo habiamos escuchado y Pete Townshend pone la cereza en el postre con sus guitarrazos y 2 solos celestiales, acompañado por una de las codas mas famosas de la historia de la música.
"Bargain" es un gran complemento, un perfecto 1-2, con una gran performance de Daltrey y un riff que tiene todo para ser el germen de la música de KISS. "Love Ain't For Keeping" es un sentido medio tiempo, mientras que "The Wife" es el momento mas álgido de John Entwistle como compositor, un clásico instantaneo.
"The Song Is Over" es un baladón que toma suma emoción con el dueto entre Pete y Roger, mas el descomunal trabajo de Nicky Hopkins en el piano. "Getting In Tune" sigue la tonica en una de las grandes joyas del disco, con un una desgarradora performance de Daltrey, sacando a relucir su poderio vocal y un brillante Entwistle. "Going Mobile" es el momento solista de Pete, con un dinamico y pegadizo numero rítmico.
Pero todo este pasaje queda empequeñecido ante "Behing Blue Eyes", esa versión pocket de "Stairway To Heaven" que da paso a alguno de los minutos mas emotivos de la historia, con ese simple arpegio acústico y un Daltrey enorme, una vez mas, captando a la perfección la pluma de Townshend, quién cambia la calma inicial por un furibundo rocker que nos eleva a ese nirvana que quería lograr en "Lifehouse"
"Won't Get Fooled Again" cierra el disco en la mas alta estima, porque es la canción definitiva de los Who, es el epitafio de Townshend al Rock, uno de los mas grandes himnos de la música toda. Un tour de force de guitarrazos y la colosal tarea de Moon, recordando porque es uno de los mas grandes de todos los tiempos, construida todo alrededor del omnipresente riff de sintetizador. Si los Who apenas hubieran grabado ese comeback con el desgarrador "YEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH" de Daltrey, les hubiera bastado para ser leyendas de la música. Por suerte nos dieron mas para que nos quede claro.