sábado, 24 de septiembre de 2016

Análisis de Discografías (De lo Peor a lo Mejor) - Capitulo 3: Deep Purple

Se que he dejado bastante de escribir, pero hey, la vida de un playboy no es facil baby (?) así que trataremos de tomar rítmo con un nuevo analisis de discografía. En este caso nos metemos en las profundas aguas purpuras de Deep Purple para realizar la titanica tarea de analizar sus ahora VEINTE discos de estudios.

20°) Slaves & Masters (1990)

Es sabido que en este espacio profesamos nuestro amor al maestro Ritchie Blackmore por sobre todas las cosas, pero no somos necios para negar que el Man In Black ha tomado malas decisiones en su carrera. Joe Lynn Turner en Deep Purple es una de ellas, sino la peor. Tras deshacer nuevamente de Ian Gillan por poco profesional, Ritchie no tuvo mejor idea que imponerle tiranicamente a sus compañeros de banda a JLT, de paso aceptable en los Rainbow ochentosos pero que no tenía nada que hacer en Purple, tratando se repetir el suceso de su otra banda. Pero tal cual anticipaba Jon Lord, la cosa no iba a cuajar. El disco sonaba como una versión descafeinada de Foreigner, ni siquiera salvado por el espectacular guitarreo de Blackmore, y poco había del sonido purpura aquí. Rockers sin inspiración, un sonido comercial que no cuajaban con los tiempos que corrían y hasta Power Ballads (!) afean este único plástico de la llamada Mark V, que quizá hubiera tenido distinta suerte si su cantante hubiera sido otro (por entonces andaban libre Ronnie James Dio, Bruce Dickinson, Ray Gillen y hasta la vieja obsesión de Ritchie, Paul Rodgers).



19°) Rapture Of The Deep (2005)

La era Morse en Purple se ha caracterizado por su irregularidad a la hora de ir al estudio. Tras es fascinante "Purplendicular", le siguió el decente "Abandon", y tras el sorprendente "Bananas", llegó este "Rapture Of The Deep" que no dice mucho de sí y que alterna muy buenas canciones con composiciones olvidable y vacias de alma mas allá de sonar como Purple. Cosas como el tema titulo y "Kiss Tomorrow Goodbye" ilusionan al oyente, pero luego el disco se pierde por lugares mas progresivos (cortesía de los aporte de Morse y Airey) y se lo nota falto de fuerza (causa de que la voz de Ian Gillan se estaba marchitando definitivamente). Un disco olvidable, que por suerte no llegó a ser lo último que no ha entregado la banda.


18°) ABandOn (1998)
Luego de renacer de las cenizas con "Purpendicular", Deep Purple quería seguir demostrando en este disco con su nuevo miembro, el buenazo de Steve Morse. Pero obviamente, la frescura ya se había ido y "ABandOn" (juego de palabra de "A Band On") es bastante poco inspirado comparado con su antecesor. A pesar de tener un arranque prometedor con dos temas que merecen mas valorización en el mundo purpura ("Any Fule Kno That" y "Almost Human") y una verdadera gema Purpleriana como "Seventh Heaven", el disco cae en composiciones olvidables de Funky y Bluesy Rock y apenas algunas se rescatan gracias al humeante trabajo de Morse y de un Jon Lord, que le decía adios a la banda con este disco. El deslucido remake de "Bloodsucker" es una verdadera postal de lo que fue el disco. Aceptable material, con el estilo y sonido Purple que nos gusta, pero luego se volvería a confirmar que la Era Morse crece cuando se toma unos detours comprensibles.


17°) InFinite (2017)

Recién salido del horno, el vigesimo disco de Deep Purple sufre el sindrome de los discos de la era Morse,  la 2da tirada suele ser mucho menos lucida. Y así como pasó con los ya reseñados "Rapture Of The Deep" y "ABandOn", en "InFinite" nos cruzamos los mismo problemas. Todas la frescura y brillantes que había en "Now What?!" se pierde por piezas menos inspiradas y no memorables (en este disco Bob Ezrin casi no tuvo nada de influencia). Así y todo, la calidad de los musicos ha dejado algunos puntos altos: "Hip Boots" con un riff muy de la era Morse y que trae todo el sonido purpura a cuesta. "Get Me Outta Here", heavy pero con swing. "Johnny's Band" que merece ser single y es la canción mas fresca del disco, con tufillo funky y todo.  El riff de "On Top Of The World", el solo de "Bird Of Prey" que quizá sea el mejor que haya hecho Steve Morse y la sorprendente reversión de "Roadhouse Blues" de The Doors que cierra el disco.  Esperemos que los muchachos tengan algún cartucho mas para irse en una mejor forma que aquí.



16°) The Book Of Taliesyn (1968)

La Mark I de Deep Purple había dejado a todos muy conformes con su debut y había recibido varias flores de la crítica inglesa como una de las nuevas sensaciones de la escena psicodelia. Pero en su 2do disco (lanzado apena 3 meses luego de su debut (!)), las cosas no fueron tan favorables. Quizá por lo promiscuo de su salida, quizá porque no tenía un hit como "Hush", pero el disco no fue bien recibido critica ni comercialmente. A pesar de eso, ya se pueden percibir destellos de lo que vendrá como en "Wring That Neck", la canción que abre el disco "Listen, Learn, Read On" y el agradable cover de Neil Diamond "Kentucky Woman". Pero luego el disco se pierde en piezas sinfónicas precursoras de lo progresivo como "Anthem" o los incomprensibles covers de "We Can Work It Out" o "River Deep Mountain High" que le restan a una obra que podría haber sido mucho mejor.




15°) The House Of Blue Light (1987)

El retorno de la Mark II en los 80's fue uno de los eventos mas celebrados de la década, porque no solo se reunieron los 5 fantásticos tras una década, sino que "Perfect Strangers" era un discazo de punta a punta. La gira posterior también había sido buena, pero las viejas rispideces entre Ritchie Blackmore e Ian Gillan volvieron a surgir y su sucesor "The House Of Blue Light" sufrió de esas internas clásicas (?) en la banda, que esta vez no se pudieron controlar y salió un trabajo poco memorable. Así y todo, hay buen material dentro del disco, dejando un puñado de buenas canciones como "The Unwritten Law", "The Spanish Archer o "Strangeways" con un Blackmore apoteosico y Lord dando su toque mágico. Lamentablemente, sus singles no le llegan ni a los talones a su predecesor y terminó desembocando en una nueva ida de Ian Gillan de la banda.


14°) Now What?! (2013)

El último opus de la banda hasta el momento significo el 1er disco en 8 años y un retorno a forma de la banda, sonando fresca y rejuvenecida. Un Ian Gillan casi septuagenario encuentra su voz de 3ra edad casi como un juglar y cerrando el circulo con reminencias al bueno de Rod Evans. El inicio con "A Simple Song" emocionará a cualquier fan de la vieja guardia,  mientras que los singles (la clásica "Hell To Pay", la AliceCooperesca "Vincent Price" -incluyendo un grito de Gillan al final-,  y el maravilloso medio tiempo blusero "All The Time In The World) son muy efectivos.  Las texturas progresivas son cada vez mas que las Hard Rockeras, pero se manejan mucho mejor que en "Rapture..." gracias al manejo brillante de Bob Ezrin en los controles. La joya del disco es el tributo al fallecido Jon Lord llamado "Uncommon Man", con una intro que es el mejor momento de Purple en 20 años.



13°) The Battle Rages On (1993)

El regreso a presión de Ian Gillan, al igual que el de Perón en el 73, solo incremento la feroz interna en Deep Purple con un Ritchie Blackmore en llamas porque su material escrito para Joe Lynn Turner tuvo que ser remodificado para la voz de Gillan que empezaba a mostrar sus primeros signos de desgaste tras las exigentes giras solistas que tuvo por el mundo en su ausencia en la banda. Pero, a diferencia de "The House Of Blue Light", aquí la cosa funciona mucho (bastante) mejor, porque 3/5 de la banda está masenfocada, porque la voz de Gillan imprime el estilo purpura necesario a pesar del cuestionable tratado que se le da aquí y porque Ritchie Blackmore, en su último opus en la banda, está tan magnanimo como siempre. Hay puntos flojos y no tan memorables, pero los puntos altos son altisimos, desde el title track y el último gran riff de Blackmore, pasando por la disfrutable "Lick It Up", la frenética "A Twist In The Tale" (con un Ian Paice abismal), el blues desfachatado de "Ramshackle Man", la estilosa "Solitaire" hasta el cierre con la pegadiza "One Man's Meat". Pero nada importa mas en la última vez de la Mark II que "Anya", el último gran regalo de Purple a la música. Luego Blackmore se fugaría en medio del tour por los 25 años de la banda, lo llenaría Joe Satriani y con la llegada de Steve Morse comenzaría otra historia en la familia purpura.


12°) Bananas (2003)

Si superan el prejuicio del espantoso titulo y la aún peor portada, encontraran uno de los, sino el mas, discos infravalorados de la familia purpura, que gozó de una buena venta y crítica. La producción de Michael Bradford trajo nueva frescura y potencia a la banda y fue el golpe necesario tras la ida de Jon Lord. Don Airey es quien es y no vamos a descubrir nada diciendo lo muy bueno que es en las teclas y el gran trabajo que hace. Steve Morse ya se nota mas afianzado y hace un gran trabajo, ademas de empezar a dejar su marca en la banda. Gillan suena mejor que en cualquier otro disco desde el regreso, y su dueto con Beth Hart en "Haunted" es brillante por donde se lo mire.  Y las canciones son mucho muy buena, desde el irresistible opener "House Of Pain", pasando por "Pictures Of Innocence" o el brillante title track. Podría ser el mejor disco de la era Morse, sino fuera "Purpendicular".


11°) Purpendicular (1996)

La salida traumatica de Blackmore podía significar el certificado de defunción de la banda, pero nada es mas fuerte que Deep Purple y la llegada de Steve Morse, ex Kansas y Dixie Dregs, significó una espectacular llegada de aire fresco para el grupo de por entonces cincuentones sin mucho rumbo. Morse se adaptó perfecto a la familia purpura y esa buena química quedó plasmada en el 15to disco de Purple, que se convertía instantaneamente en un nuevo clásico. Desde el energizante opener "Vavoom: Ted The Mechanic", pasando por la encantadora "Loosen My Strings", la espectacular "Cascade: I'm Not Your Lover", la explosión funky en "Rosa's Cantina" y la brillante triada final de "Hey Cisco", "Someone Stole My Guitar" y "The Purpendicular Waltz", Gillan, Glover, Lord y Paice suenan tan jóvenes como en los 70's y.estaban afiladisimos tras una década bastante opaca Pero el mejor aporte a la banda de la era Morse es "Sometimes I Feel Like Screaming", una composición tan maravillosa que hizo que hasta el mismisimo David Coverdale saliera a alabarlos.


10°) Who Do We Think We Are? (1973)

20 años antes de su definitivo final, la Mark II decía adiós por primera vez con el sucesor de lo que fue "Machine Head". En la cima del mundo tras "Made In Japan" y un tour por Estados Unidos, Purple decidió grabar en Roma a ver si lograba posicionarse donde Led Zeppelin y los Stones estaban. Pero las internas eran muy feroces. Blackmore ya no tragaba para nada a Gillan y la solicitud de Lord para parar la banda no fue tolerada por el management. El disco se grabó luego de una larga gira y la enemistad entre los miembros no ayudaba a que las ideas fluyan como antes. De hecho, se nota un poco inspirado Blackmore a lo largo del disco, dejandole los remates mayoritariamente a Lord y la dirección musical a Gillan y Glover, que hundieron una influencia mas rock and rollera que la pesada neoclásica que impostaba The Man In Black. Así nacieron las irresistibles "Super Trouper" y "Smooth Dancer", piezas mas bluseras como "Rat Bat Blues" y "Place In Line" y cosas mas cercanas a la Mk I como "Mary Long" y "Our Lady". Pero la estrella del disco sin dudas en "Woman From Tokyo", un clásico atemporal purpura y del Rock en general. Luego Gillan se iría, Glover sería corrido de escena y una nueva y sexcitante era arrancaba para el grupo.




9°) Shades Of Deep Purple (1968)

Deep Purple se inicio gracias a la unión de dos reputados sesionistas londinenses como Jon Lord y Ritchie Blackmore, mas la llegada del cantante Rod Evans (ganandole en la audición a nada mas y nada menos que Rod Stewart, posterior amigo de la banda), el baterista Ian Paice y el bajista Ian Paice. Con una propuesta psicodelica acorde a los tiempos que corría, Deep Purple se basaba en el sonido que tenía Vanilla Fudge, pero con el notable agregado de los licks hendrixianos de Blackmore, el Hammond con texturas clásicas de Lord y el croon Morrisoniano de Evans, apoyados en una potente base rítmica. El disco se conforma de varios covers (incluyendo una lisergica versión de Help! de los Beatles y una de "Hey Joe" en onda Hendrixiana), un instrumental y un par de originales entre las que destaca "Mandrake Root" un staple de la banda hasta en tiempos de la Mark II. Pero por supuesto, lo mas destacable es la iconica versión de "Hush" que los llevaría al primer coqueteo con la fama (incluyendo presentación en Playboy Penthouse). El comienzo esta aca y todavía faltaba lo mejor.


8°) Deep Purple (1969)

El Swan Song de la Mk I es su mejor disco por escándalo. Tras el fracaso de "The Book Of Taliesyn", la banda quería ser profeta en su tierra tras llamar la atención en América. Jon Lord se cargó la banda al hombro y desplegó su mejor ejercicio psico-prog-sinfónico, adornado por la cada vez mas inminente guitarra de Ritchie Blackmore, dando espectaculares muestra de su talento y el tono mas blusero al disco. Ian Paice estaba maduro y su performance empieza a dar muestra de la leyenda que es hoy (el opener "Chasing Shadows" es todo suyo). Mientras que los soon-to-be-ex Nick Simpers y Rod Evans cumplen con creces en este lanzamiento.
El maravilloso cover de "Lalena" de Donovan, con una celestial interpretación de Evans, "Blind" y "April" son los momentos de desboque por parte de Lord, en especial en la última donde el tecladista de mostacho y ray-bans antesela lo que sería el Concerto For Group And Orchestra, mas tarde en ese año.
Pero el aporte de Blackmore es primordial porque es el puente para lo que sería la Mk II en temas como "The Painter", "Why Didn't Rosemary" y "Bird Has Flown", con un sonido con la guitarra como protagonista y encontrando de a poco su tono propio, dejando de lado las texturas Hendrixianas.
La Mark I siempre quedará en el olvido, pero por suerte, para el que quiera, puede venir a comprobar cuan buenos eran en este disco.


7°) Come Taste The Band (1975)


La maldita Mark IV, la formación mas demonizada de todo Purple, apenas rescatada por sus integrantes y en este caso, gente entendida en el asunto como quien les habla. "Come Taste The Band" es el primer disco de Deep Purple sin Ritchie Blackmore y el único con el extraordinario Tommy Bolin (quién le ganó la pulseada a Clem Clempson de Humble Pie), quién intensificó aún mas las raices negras que trajeron Coverdale y Hughes cuando se sumaron en 1973. Como bien dijo Jon Lord alguna vez, el único error de este disco es ser un disco de Deep Purple, porque de ser otro estaría catalogado como uno de los mejores de todos los tiempos. Es mas bien como el 1er disco de Whitesnake, porque al contrario de nuestro anterior disco reseñado, aquí Lord está bastante relegado en el sonido e Ian Paice se limita a lo suyo nomas. Las estrellas son los jovenes. Un Coverdale desatado, con su rugido vocal a punto caramelo, sembrando la semilla de Whitesnake en los temas iniciales "Comin' Home", "Lady Luck", "I Need Love", "Love Child" o "Drifter", un Glen Hughes en su salsa, siendo el amo y señor de la banda y dandose el gusto de entonar su canto celestial en las brillantes "Gettin' Tighter" y "This Time Around" y un Tommy Bolin que hace cosas fuera de lo normal. Un talento inmenso despilfarrado en todo el disco, con solos estratosfericos, riff jugosos y licks ardientes, destacando especialmente en "Dealer", la mejor canción que Hendrix nunca tocó. Aunque los lauros del disco se lo lleva el único momento de Lord: La hermosa "You Keep On Moving" con un dueto para la historia de los "Unrighteous Brothers"  que rápidamente se hizo un lugar en los clásicos de toda la vida de Purple. Lamentablemente,  un tour desastroso y  la trágica muerte de Tommy Bolin pondría fin a la etapa de Coverdale y Hughes en la banda y a Deep Purple por casi 10 años. Por suerte, habría mas para analizar en la siguiente década.



6°) Stormbringer (1974)

Luego de la reinvención con "Burn", los nuevos ingresados David Coverdale y Glenn Hughes se acoplaran de lleno a la banda al trío original de Blackmore, Lord y Paice. Esto empezaría a crear malestar en la banda, mas precisamente en Blakcmore, quien no consideraba como pares a los newcomers. Mucho menos cuando ambos empezaron a sembrar cosillas mas Funk y Soul al sonido de Purple, tomandose un detour bastante grande de lo que fue la Era Evans y la Era Gillan. El encono de Blackmore se nota a lo largo del disco, aportando bastante poco como pasara en "Who Do We Think We Are" y dejándole los remates a Lord mayoritariamente y el peso a la dupla de cantantes, cada vez mas afianzada y afilada.
Así y todo, los puntos mas altos del disco son cuando Blackmore está metido, como en el impagable title track, un torbellino metalico con una fiereza que hace sacudir los cimientos de la tierra, la adictiva "High Ball Shooter" magistralmente interpretada por Coverdale y Hughes y con un solo demoledor de Lord, la frenética "Lady Double Dealer", con un Blackmore incendiario y la espectacular "Gypsy", con el mejor riff del disco y una tensión soberbia que se acrecienta a lo largo de la canción.
El resto del disco sigue los gustos negros de Hughes y Coverdale, que poco tienen que ver con Purple, pero que no dejan de ser matadores como las deliciosas "You Can't Do It Right (With The One You Love)" y "Hold On", la exquisita "Love Don't Mean A Thing" y las maravillosas baladas. La mas soul "Holy Man" cantada por un sublime Hughes y la acústica intimista "Soldier Of Fortune", que se convertiría en una marca registrada de Coverdale y en la última canción de Blackmore hecha para Purple hasta dentro de 10 años, ya que se iría a vivir una aventura arcoiris con Ronnie James Dio y el resto de ELF poco tiempo después de la salida del disco.



5°) Perfect Strangers (1984)

9 años luego de la disolución de Deep Purple, y 11 después de la ruptura de la Mark II, los 5 miembros mas importante de la casa purpura volvían a unir fuerzas tras limar viejas asperezas. Llegando de distintos lado (Ian Gillan dejaba su tumultuoso paso por Black Sabbath, Ritchie Blackmore y Roger Glover ponían en stand by a un Rainbow en su momento mas exitoso desde lo comercial, Jon Lord abandonaba Whitesnake en medio de su despegue en América e Ian Paice se iba de la banda de Gary Moore), el reformado Purple tenía como objetivo recrear esa vieja magia, pero en tiempos totalmente distintos como eran los 80's. Y contra todo los pronósticos, lo lograron.
Con Glover reemplazando en la producción al eterno Martin Birch, la Mark II se marca un disco con todo sus laureles pero perfectamente ubicado en el tiempo. Blackmore y Glover tenían tanteado como era la cosa por su experiencia en Rainbow, Lord y Paice enaltecían sobre la media por su perfección a la hora de ejecutar su instrumentos y Gillan probaría nuevamente la leyenda vocal que es, bordando con excelencia los nuevos sonidos.
El disco no se arranca con chiquitas porque "Knocking At Your Back Door" es un clásico instantaneo de Purple. Desde la intro atrapante de Jon Lord hasta el épico solo de Blackmore pasando por el enorme estribillo de Gillan y el ritmo magistral de Paice. En el medio nos encontramos afilados rockers como la Hammond-Driven "Under The Gun", la adictiva "Nobody's Home", la frenética "A Gypsy's Kiss" (con Lord y Blackmore desafiandose como en los viejos tiempos), la mas blusera "Mean Streak", el bonus track "Not Responsible" o el cierre con la oriental "Hungry Daze".  Pero los otros dos pilares del disco son el desgarrador medio tiempo "Wasted Sunset" con un Gillan emocionante y un Blackmore que hace llorar a la guitarra y el épico title track, la very own Kashmir de Purple. Con un Lord haciendo una intro para todos los tiempos, Blackmore y Glover llevando la batuta, Ian Paice marcando el ritmo Marcial y un Gillan estupendo, recitando cual profeta.
El regreso fue muy celebrado y todo marcharía sobre ruedas unos años, pero para el siguiente disco las viejas internas renacerían y todo se iría al tacho.



4°) Fireball (1971)

Tras lo que fue la reinvención con "In Rock", la flamante Mark II de Deep Purple recibía presiones para grabar un nuevo disco que replicara el suceso del anterior disco y del single "Black Night". Tal cosa no sucedió, a pesar de que los critico, los fans (como yo) y hasta Ian Gillan lo tengan en altisima estima. El argumento de Ritchie Blackmore fue claro: No les dieron tiempo para armarlo. Así que fue mas un tirar ideas y que saliera lo que saliera.
A pesar de que eso es valido y se ve en la duración de las canciones que son jams con mas o menos forma, el único error de "Fireball" es haber salido entre los dos mejores discos de la banda. Y su muy poca repercusión en vivo, ya que Purple casi no ha tocado las canciones de este album en vivo en su momento de apogeo, apenas en años recientes la Mk VIII ha empezado a incluirlos en su setlist.
Fireball es el disco de Ian Paice, el que lo convirtió en una leyenda de la batería y donde mejor demuestra su talento. Y también es el disco que suena como el puente lógico entre la Era Evans y la Era Gillan, porque el sonido psicodelico está mucho mas palpable aquí que en "In Rock".
Aunque el disco arranca como lo había dejado el anterior plástico, el title track arremente de arranque con una intro maravillosa de Paicey y un Gillan desatado sobre los machacantes riffs de Blackmore, Lord y Glover, que tiene un insólito solo de bajo en mitad del frenesí para que luego Jon la remate con un circense Hammond.
"No No No" vuelve a tener a Lord como protagonista y la voz de Gillan cargando la potencia del tema, mientras Paice y Glover sacuden la tierra con el rítmo. Blackmore empieza a aparecer con destellos de su magia, pero el Man In Black diría presente en "Demon's Eye", el numero mas blusero de Purple hasta el momento, con el mejor riff del disco.
"Anyone's Daughter" y "The Mule" son raras avis en la discografía purpura. El primero una maqueta Country con un bonito piano de Lord y un excelente Gillan y el 2do un tema cuasi instrumental y ultra psicodelico, con Lord brillando en el órgano y Paicey brillando (luego lo usaría como pie para sus solos de batería).
Lo mejor del disco llega al final con "Fools". La odisea olvidada de Purple, con un Blackmore innovando en el tremolo y un Lord majestuoso, perfectamente acoplados por Paice, Glover y un Gillan en su mejor performance del disco. "No One Came" da cierre a la placa original al mejor estilo Hendrix y con reminencias a los Beatles mas psicodelicos, pero con toda la potencia y agresividad de la Mark II.
El single de este disco si respondió a la expectativa porque "Strange Kind Of Woman" es un clásico de toda la vida del rock. Un numero blusero y estiloso con el mejor Blackmore y un Gillan encantador, que en vivo tomaría su versión definitiva.
Luego de un parate por enfermedad de Ian Gillan y el crecimiento de las primeras internas de la banda, Deep Purple se sumergiría en la preparación de su mejor obra.


3°) Burn (1974)

En 1973 se venía abajo el imperio purpura. Ian Gillan abandonaba el barco, harto de las peleas con Ritchie Blackmore, quién ya era amo y señor de la banda. Lord y Paice se movieron rápido y ubicaron como nuevo cantante a Glenn Hughes, el niño prodigio de Trapeze, con un estilo vocal que podía meterse en los zapatos de Gillan. Pero Blackmore estaba encaprichado con conseguir a Paul Rodgers, la voz de un Free a punto de colapsar, y tras denigrar a Hughes en una conferencia de prensa, tiró un ultimatum inesperado: "O se va Glover o me voy yo", terminando con el paso del bueno de Roger con la banda y dejando a Hughes en su lugar (casi 20 años después intentó lo mismo con dUg Pinnick de King's X y no le salió). Pero Rodgers eligió irse a formar Bad Company y tras quedarse sin opciones de renombre, la banda empezó a audicionar desconocidos siendo el afortunado ganador un morrudo joven de Saltburn-By The Sea llamado David Coverdale. La prensa musical estaba horrorizada por el nuevo suceso, pero como pasara con "Machine Head", en Montreaux se daría vida a un nuevo clásico del Rock.
Coverdale disiparía todas las dudas en la primera estrofa del title track, clásico instantaneo de la música con el mejor riff jamas creado y un Paice demencial. El recién llegado marcaría la cancha con un rugido potente, que se fusionaría con la maravillosa voz de Hughes para crear un grito de guerra rockero en el estribillo. Blackmore y Lord brillarían con sus solos, marcando nuevamente su status de los mejores en lo suyo.
El disco continuaría con "Might Just Take Your Life", la primera inyección Funk del disco, con un Lord dirigiendo la batuta y Coverdale/Hughes alternando las voces en maravillosas armonías nunca vistas en la banda. "Lay Down Stay Down" mantendría esa linea pero con Blackmore activo y dejando unas guitarras ardientes en un solo para el recuerdo.
"Sail Away" recupera mas el esquema del opener. Un riff monstruoso de Blackmore, construido lentamente  y con un Coverdale afianzadisimo, destilando ya todo su estilo macho alfa, de contrapunto genial a la angelical voz de Hughes. "You Fool No One" es otra pieza para el brillo de Paice, con una campana insesante y un ritmo demencial, gracias al laburo de bajo de Hughes, quién acompaña magistralmente a Coverdale en un dueto maravilloso. Blackmore toma la escena con riffs, licks y solos majestuosos y Lord aporta su Hammond desde la sombra. "What's Going On Here?" es la pieza mas jovial del disco, con el pianito rockanrrollero de Lord y el slide de Ritchie. Otro maravilloso estribillo de la dupla de cantantes.
Pero el cierre es el que lleva todas las miradas con "Mistreated", otra pieza que marcaría a fuego la carrera de Coverdale, dando una performance histórica a sus 22 años.  Apañado por un no menos magistral Blackmore, disparado su enesimo gran riff y transformando aquella maqueta armada con Paul Rodgers (que el cantante usaría para "Heartbreaker" de Free) en un nuevo clásico purpura, con un solo orgásmico al final.
Meses mas tarde saldría el aún mas funky y bluesy "Stormbringer", hartando al Man In Black y comenzando otro proceso tortuoso en la carrera purpura.


2°) In Rock (1970)

En 1969, a pesar de un gran 3er disco, las cosas ya no andaban muy bien en Deep Purple. Ritchie Blackmore no estaba contento con los resultados y tras escuchar el debut de Led Zeppelin, estaba decidido a seguir ese camino. Por eso rapidamente trató de abordar a Terry Reid, espectacular cantante blusero de la época (quién había rechazado la oferta de Page para unirse a Zeppein) para crear su propia versión de ese sonido duro y pesado, pero Reid lo rechazó y estaba resignado a tener que morir con un Evans que no podía satisfacer sus necesidades hasta que... su amigo Mick Underwood le recomendó al cantante de su banda, Episode Six, que según sus palabras era lo nunca visto.
Ese joven era nada mas y nada menos que Ian Gillan y tras asistir a un recital de Episode Six no había que decidir, tenía que ser la nueva voz purpura. Gillan aceptó la propuesta con una condición: QUe se sume su compañero Roger Glover como bajista. el trío Blackmore-Lord-Paice aceptó de inmediato y sin muchas vueltas echaron a Rod Evans y Nick Simper de la banda. Acto siguiente, Gillan debutó con una versión del clásico de Leonard Cohen "Hallelujah" y tocó con la banda en el ambicioso "Concerto For Group And Orchestra" de Jon Lord, pero para la hora de grabar la banda no anduvo con chiquitas y desde su icónica portada hasta su nombre, la premisa era ser duros como la roca.

Bajo la producción del gran Martin Birch, "In Rock" arrancaba mandando al demonio toda la Mark I con Blackmore desgañitando su guitarra para que luego de un impasse de Lord con su organo se presente a Ian Gillan en todo su esplendor en "Speed King", explicando como nació el Rock And Roll.  El pasaje jazzistico de los solos se convertiría en un trademark de la banda. Y se repetiría en "Bloodsucker". Aún mas visceral que el opener y con un Gillan antologico, dejando la garganta. Pero todavía quedaba demostrar lo mejor que podía dar.
En el 3er tema, Deep Purple rompe todos los esquemas con "Child In Time", su mas grande obra, con una intro exquisita por parte de Jon Lord en el piano. Ritchie Blackmore también se marca uno de sus mejores solos en el break instrumental pero la estrella en Ian Gillan en la mejor performance vocal de la historia. Llevando toda la tensión reflejada en la letra haciendo gala de su inmenso registro vocal y tocando notas jamas exploradas por el hombre. 10 minutos de epicismo musical que es difícil de igualar.
La 2da parte del disco presenta 3 grandes rockers. "Flight Of The Rat" que muestra las bondades de Blackmore, Lord y Paice en sus instrumento. La colosal "Into The Fire" donde Roger Glover muestra su maravilloso talento en el bajo y Gillan vuelve a brillar vocalmente y "Living Wreck", que va mas en la onda de la Mark I, pero con la fuerza de la nueva alineación, con una pasional interpretación de Gillan y grandes solos por parte de Ritchie y Jon.
El disco original cerraba con "Hard Lovin' Man", un ensayo de proto-Thrash Metal, con Glover y Paice cabalgando el ritmo mientras Blackmore y Lord dibujan sus lineas por encima. Gillan hace otra demencial interpretación, con sus agudos a la orden del día. Los solos y el final cíclico, con Blackmore anticipando "Eruption" de Van Halen ya habían cumplido el objetivo de poner a Deep Purple en la orbita de nuevo. Pero faltaba el golpe de gracia...
"Black Night" era el single que acompañaba al disco y su riff brillante la volvió un hit demencial, haciendo que Purple tuviera un gran éxito en Inglaterra y Europa. Los solos Hendrixianos de Blackmore y la magistral interpretación de Gillan refundaban a Purple como banda y como uno de los padres del Rock pesado.


1°) Machine Head (1972)

Para 1971, las tensiones entre Ian Gillan y Ritchie Blackmore ya empezaban a surgir. Al punto que el guitarrista quizo dejar la banda para 1971 junto a Ian Paice para formar un grupo el bajista de Thin Lizzy, Phil Lynott y Paul Rodgers, la voz de Free. Rodgers rechazó la oferta y se intentó un trío con el moreno irlandes, pero la falta de talento en el bajo de Lynott hicieron poner el proyecto "Babyface" en el baúl y ambos músicos volvieron a la banda para grabar su 3er disco con esta formación.
Asentados en Montreaux con el estudio movil de los Rolling Stones, mientras Gillan se recuperaba de una hepatitis que lo hiciera perderse una gira por USA:
La banda reservó el casino de la ciudad por tener una buena acústica y fue a probarlo viendo un concierto de Frank Zappa & The Mothers Of Invention que se realizaba por entonces. La cosa salió bastante mal porque el casino se prendió fuego enteramente por un tarado que tiró una bengala. Así que tras reubicarse en el Grand Hotel en las orilla del Lago Lemán, la banda empezó a trabajar en el disco que los convertiría en leyendas: "Machine Head".
Y como no convertirlo si la cosa arrancaba con "Highway Star", el himno mas grande del Hard Rock. Una bestia colosal que va creciendo de a poco gracias a un inmenso Roger Glover (en su mejor disco) al bajo con Ian Paice llevando los ritmos para que Ian Gillan lo inyecte de furia en la interpretación vocal definitiva. Lord y Blackmore completan la obra con algunos de los mejores solos de la historia, en especial el de guitarra que marcaría a toda una generación de guitarristas.
"Maybe I'm A Leo" volvía a mostrarnos a un Glover magnifico, pero con un Lord mas protagonista y un Blackmore muy estiloso en el solo, igual que Gillan en la voz. Primeros contactos de Purple con el Funk. "Pictures Of Home" es la gema del disco, con un Gillan magistral y los 4 instrumentistas teniendo su momento de lucimiento. "Never Before" fue el single fallido del disco, pero un clásico de toda la vida purpleriano, con grandes ganchos melódicos y un Gillan mas aspero.
El disco terminaba a toda orquesta, con 3 de los mas grandes clásicos de la bandas y del rock en general. "Smoke On The Water", el boleto a la historia del rock con el riff mas importante de la historia, "Lazy", una exhibición blusera de la banda con Lord metiendo una intro y un solo estratosférico y Blackmore haciendolo al cierre con su strato. Gillan sorprende agregando un solo de armónica y una interpretación demencial. Y la enorme "Space Truckin", otra vez mostrando roces con el metal y al mejor Ian Paice de todos, con un Blackmore sorprendiendo en el solo y Gillan cerrando el disco con la misma fuerza que lo inició. El bonus track "When A Blind Man Cries" muestra la vena mas sensible del grupo y al Blackmore mas exquisito. El disco mas grande de la historia del Hard Rock y el pico mas alto de la carrera Purple, que aún sigue en pie y por grabar su vigesimo disco en 2017.


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